Lo Mejor de 2020: dramas

Lo Mejor de 2020: dramas

La entrega que estáis leyendo puede que sea la más importante dentro del recopilatorio de cada año o, al menos, la que acumula más nivel, normalmente. Turno ahora de analizar los que han sido elegidos como los mejores dramas de 2020 por nuestros colaboradores.

Veneno (Atresmedia Player Premium) – Rubén

In maño opinion, íbamos a cometer un crimen si dejábamos fuera a Veneno entre los mejores dramas del año, cuando grandes medios americanos como The New Yorker o Vulture la habían incluido entre lo mejor del 2020. Es más, otra prueba que confirma que la serie ha roto fronteras es que el icono transexual Hunter Schafer -más conocida por su papel de Jules en Euphoria junto a Zendaya- la recomendó hace unos días en su Twitter, uniéndose así a otras personalidades del colectivo LGTB+ como RuPaul o una de las protagonistas de POSE, Angelica Ross, quien la definía como “la serie más especial que había visto en su vida”.

Sin duda alguna, 2020 ha sido el año de la consolidación de la televisión nacional, con títulos tan potentes como Patria, Antidisturbios, La Unidad o 30 monedas, pero probablemente la que más impacto internacional haya tenido como decía antes es de la que me voy a centrar en las siguientes líneas, Veneno, la cual además ha sido incluida recientemente en el catálogo de HBO Max en EE. UU., casi nada. Y es que ya lo profetizó su protagonista, Cristina Ortiz, hace años cuando soltó “Yo soy conocida mundial” en uno de esos momentos que son historia de la televisión española. Sí, Cristina, lo eres, y con mucho orgullo. Y todo gracias al cuidadoso trabajo que realizan Javier Ambrossi y Javier Calvo, “los Javis”, también creadores de otra gran serie como es Paquita Salas.

¿Qué hace tan especial a esta serie? Pues que está hecha con tanto amor y cariño hacia la figura de Cristina Ortiz, “la Veneno”, en muchos momentos maravillosa y fascinante, y en otros triste y decadente, que parece que estemos viendo la imagen que ella quería proyectar de ella misma. Durante sus 8 capítulos nos relatan la dura historia que hay desde su infancia hasta su muerte, con el auge que tuvo en televisión de la mano de Pepe Navarro (el cual hace un cameo en el momento que menos te lo esperas) y también en su caída; en definitiva, un biopic magistral basado en la obra “¡Digo! Ni puta, ni santa. Las memorias de la Veneno” escrita por Valeria Vargas, de la cual también observamos su proceso de transición desde el primer capítulo, reivindicando la figura imprescindible que fue la Veneno para toda la comunidad trans. No quisiera acabar sin hacer una mención especial a todas las actrices trans que aparecen en la serie, y en especial a Paca “la Piraña”, maravillosa en su papel. Para el recuerdo quedarán escenas, como la del último capítulo, donde la serie roza la perfección. Imperdible.

Normal People (Hulu/BBC) – Daniel

Quién iba a imaginar que una serie de media hora de duración por episodio me iba a dejar tan roto de formas tan distintas. Porque si ves lo que ocupa cada capítulo de Normal People, lo primero que piensas es que es un formato más cercano a la comedia que al drama; pero de eso nada. Esta miniserie de Hulu y la BBC está entre lo mejor del género que he visto en toda mi vida seriéfila, una historia de amor y desamor entre dos jóvenes milenials, desde su juventud hasta su madurez, pasando por todas las fases que os podáis imaginar en una relación de amistad y sentimental, destrozando nuestros sentimientos y pisando los restos con cada episodio, y todo con una sobriedad y entereza propia de las grandes series. Dos intérpretes la encabezan, Daisy Edgar Jones y Paul Mescal, que han tirado la puerta abajo, y de los que empezaréis a oír hablar a partir de ahora, porque cada uno, en sus respectivos roles, merecen todos y cada uno de los reconocimientos individuales que se les puede conceder a un intérprete. Para que veáis el nivel de detalle en la ejecución de esta serie, para las escenas de sexo (no son pocas, y son muy importantes todas, nada de desnudos gratuitos) tenían a una coreógrafa, supervisando unos momentos tan íntimos y tan personales. Aquí en España la tenéis íntegra en Starzplay, que podéis adquirir a través de Amazon Prime y Apple TV, pagando el suplemento correspondiente a esa plataforma. Una de las joyas de 2020. Imprescindible.

Westworld (HBO) – María

Si hay una serie que sabe hacer a la perfección lo de reinventarse, esa es la maravillosa Westworld de HBO, que por supuesto podéis ver en HBO España. No sólo parece como si estuviéramos viendo una serie distinta cada temporada, es que además todas estas versiones de Westworld son buenísimas en su forma de explorar la ciencia ficción, la distopía, el futuro de la tecnología y demás temas relacionados. Creo que todos esperábamos mucho de esta entrega, como de cualquier otra serie que ficha al maravilloso Aaron Paul. Y la verdad es que la temporada ha sido maravillosa, puede que haya sido incluso mejor que la anterior, aunque la realidad es que es tan diferente y trata asuntos tan distintos que no sería ni siquiera justo compararlas.

La serie sigue siendo la de Dolores y la de Maeve y la lucha de ambas por encontrarse a sí mismas, pero ya no es sólo eso, hemos ido mucho más allá de un parque de atracciones donde los robots que entretienen a los visitantes descubren que tienen alma o al menos nos hacen reflexionar sobre el significado del concepto «alma». La serie ahora va de otra cosa o quizás va de lo mismo, pues al fin y al cabo, desde el primer momento lo que ha hecho Westworld es abrirnos la mente a la interpretación de la realidad y la humanidad, a lo que significa ser fieles a nosotros mismos, conocernos y descubrir lo que realmente somos: a veces monstruos reprimidos y a veces esclavos de los sistemas que no entendemos.

Esta temporada presenta nuevas tramas y tiene quizás más acción que las anteriores, también nos acerca nuevos escenarios y nuevos espacios por explorar y todo mediante la introducción de un gran personaje que te enseña que no sólo los robots son las víctimas de ese mundo donde la tecnología que abre todas las puertas está en manos de unos pocos.

Kingdom (Netflix) – Víctor

Simplificando, se podría definir Kingdom como una serie coreana de época con zombis, pero sería faltarle el respeto a una serie que vapulea a cualquier serie de zombis actual, ya que esa mezcla de géneros la realiza de una forma tan maravillosa que está balanceada de forma magistral durante toda la serie.

Este año disfruté de sus dos temporadas en Netflix, la segunda emitida en 2020, por lo que mi visión es algo más global y no centrada en esta última. Cosa que veo acertada ya que ambas temporadas se desarrollan de forma continuada, y han cerrado este año la trama abierta al inicio de la serie. Aunque, sorprendentemente, la serie se renovó por una tercera; y no seré yo el que me queje sobre todo al ver en el epilogo final por donde iba a ir las cosas.

El ritmo de los episodios es vertiginoso y la cantidad de cosas que pasan en cada uno harían enrojecer a los guionistas de The Walking Dead, ya varias veces he llegado a comentar, medio en serio medio en broma, que pasa más en un episodio de Kingdom que en una temporada entera de la serie de AMC.

Pues ya sabéis, si queréis probar un punto distinto al tema zombi no dudéis ni un momento e id a Netflix a ver Kingdom, os aseguro que no os arrepentiréis.

The Crown (Netflix) – Iván

The Crown es un poco mi asignatura pendiente constante, ya que aunque siempre ha estado a un nivel sobresaliente, pero cada vez que hay temporada por A o por B la termino postergando unos cuantos meses. En esta ocasión me he dado vida y he logrado verla antes de tener que escribir estos textos, porque para no variar la serie lo merece.

En el podcast que el que repartimos las series, comentamos que una de las grandes virtudes de la serie es que aunque tiene capitulazos como el palacio de Buckingham, como destaca más es como conjunto y esta temporada final ha vuelto a ser otro bloque sólido cuyo núcleo es la Reina Isabel II y lo rodea todas las personas que pivotan alrededor de ella. Una temporada marcada como en las anteriores por un trabajo de cast soberbio que hace totalmente creíble el pensar que estás viendo lo que en realidad ocurrió dentro de ese palacio.

Por suerte, aún nos quedan dos temporadas más para disfrutar de esta ficción, aunque ya no será con este cast, porque serán reemplazados (como ya ocurriera al final de la segunda); sin embargo, la marcha de este elenco ha coincidido con una temporada digna de una reina, otra más.

Patria (HBO España) – Daniel

Creo que ninguno de mis compañeros se ha quedado con productos flojos en este artículo. Sí, hay series de más nivel dentro del altísimo que, de media, conforma esta sección, pero creo que hemos sido afortunados de poder hablar de tantas producciones de nivel en un 2020 que pintaba aciago. Y que, a la altura de las grandes extranjeras, podamos incluir productos nacionales como Patria, es todo un orgullo. La primera gran serie de HBO España (había pegado dos tiros al aire con Foodie Love y Por H o por B) ensalza a la plataforma a lo más alto, y adelanta por la derecha a otros servicios streaming que ya andaban por aquí desde hacía más tiempo (sí, Netflix, hablo de ti), con un drama con todas las letras, sobre uno de los temas más espinosos de nuestra historia reciente: la lucha contra la banda terrorista ETA. Pero claro, Patria es mucho más: es la historia de dos familias, que se encuentran involucradas en el conflicto y cuyas repercusiones reverberan durante décadas, condicionando por completo sus vidas y la forma de afrontar sus propios dramas personales. Con unas interpretaciones de auténtico lujo (no en vano, en septiembre hizo acto de presencia una de sus protagonistas en nuestra sección Spammers del Mes), nos sumergimos en una trama de quilates, que lleva a la pequeña pantalla la novela homónima de Fernando Aramburu. A los cansinos que seguís pensando que esto es cine, lamento informaros que no, que es televisión, y con mayúsculas; digo más: no es televisión, es HBO en su máximo exponente.

The Mandalorian (Disney Plus) – María

Era difícil afrontar la segunda temporada de esta serie después de una primera que cumplió con creces las expectativas generadas. Ya sabemos que absolutamente todo lo que lleva el aura de Star Wars parte con un vasto equipaje de sensaciones en el imaginario colectivo. Esto es una ventaja a veces, pues probablemente no haga ni falta gastar un dólar en publicidad porque son series, películas, o lo que sea, que va a tener un gran número de público con seguridad. Pero también es una gran desventaja pues hay un montón de espectadores mirándolos con lupa a la espera de captar cualquier cosa relativa a la saga para recrearse, para disfrutarla, o para criticar.  La segunda temporada ha sido igual de buena que la primera, algunos episodios han sido brillantes. Hemos visto escenas magníficas de gran tensión, ritmo y acción. Además de haber conocido más cosas sobre Grogu y asistido a una importante parte de su viaje. También hemos conocido algo mejor al mandaloriano, que aunque sigue siendo en gran parte un misterio, es cada vez un tipo a quien conocemos mejor.

Este año, gran parte de la trama ha servido para adentrarnos en el universo cinematográfico de Star Wars en Disney Plus. Ya sabemos que veremos algún que otro spin-off en el futuro y esta temporada ha servido en gran parte como trampolín a esas ficciones. Durante la segunda de The Mandalorian hemos conocido los actores que interpretan a personajes que conocimos en las series de animación y hemos entrado en algunas tramas que también tienen su base en las series de animación, que por cierto recomiendo a quienes no hayan visto y que están también disponibles en Disney Plus (como la propia The Mandalorian).

A estas alturas y mirando hacia atrás lo que más recuerdo de la serie es a Ahsoka Tano o a Bo-Katan y por eso creo que puede que incluso todo este desfile de personajes carismáticos que los espectadores estaban deseando ver, haya nublado un poco al mandaloriano interpretado por Pedro Pascal, pero algo pasa al final de la temporada que nos hace pensar que la serie a partir de ahora sí que se va a centrar en Mandalore y su protagonista. La serie ha dado un salto enorme y no sabemos la dirección que tomará ahora pero lo cierto es que Filoni está haciéndolo bien y se merece un voto de confianza y probablemente la próxima temporada será igual de brillante que las dos anteriores. Si echáis de menos la serie, mis compañeros dedicaron un capítulo a su entrega recién terminada, que tenéis disponible en el siguiente enlace.

Dark (Netflix) – Víctor

Dark es una de mis series de cabecera en el blog, la llevo siguiendo desde su inicio allá en 2018 y cada año me he ido encargando de elegirla cada mes de emisión para lo mejor del mes. Finalmente este año llegó a la conclusión con un final que no dejó indiferente a nadie, pero por suerte pudimos disfrutar de un final que, en mi opinión, resultó satisfactorio.

Esta serie alemana producida por Netflix nos planteaba un puzle temporal que poco a poco iba encajando sus piezas hasta lograr crear una imagen que resultaba reveladora. Aunque sea una serie que no destaque por su reparto, el poder de su historia es suficiente para mantener en vilo al espectador y así lograr llevar a buen puerto una complicada tarea.

Como bien indicaba antes, ser una serie de ciencia ficción que jugaba con los viajes en el tiempo fue lo primero que me atrajo de ella, ya que siempre es un factor que hace que mejore todo. Por eso, y para los que queráis verla, ahora que está finalizada y con un final cerrado, no dudéis en ir a vuestra cuenta de Netflix y poned Dark en el buscador, no os defraudará.

The Good Fight (CBS All Access) – Iván

Ha sido la mejor serie de todo 2020, ya está, no hace falta decir más.

Vale, a lo mejor puede ser un poco bajón de cara al especial que mi defensa hacia esta verdad absoluta sea tan endeble, pero todos los que conocéis el blog y a mí en especial, sabéis que mi opinión sobre The Good Wife no era precisamente la de ser un defensor de ella a ultranza y que haya colocado aquí a su spin-off defendiendo que ha superado a su serie madre, dice mucho del nivel al que ha llegado The Good Fight.

Solo una temporada a medias (porque recordemos que por culpa del COVID la temporada terminó antes de tiempo) le ha bastado para parecerme de largo la mejor serie de este año. Con 7 capítulos, maravillosos todos ellos, semana a semana ha tirado la puerta abajo siendo todo aquello que era su serie madre en sus mejores momentos pero sin el agravante de estirar tramas y siendo, ya de paso, infinitamente más mordaces y valientes a la hora de hacer crítica social y política.

Este año hemos cambiado el formato de la sección anual, pero en caso de haberla mantenido, que nadie dude que habría sido mi única elegida.

Ozark (Netflix) – Daniel

En un momento tan duro y aciago como lo fue el comienzo del confinamiento allá por marzo, llegó justo al final Ozark, la ya veterana serie de Netflix que, tras dos temporadas en las que fue creciendo de manera notable, buscaba seguir consolidándose en el panorama televisivo tan competitivo que hay en la actualidad. Y lo consiguió. Su tercera entrega la elevó a lo mejor de 2020 por méritos propios, y a muchos nos recordaba a la mejor Breaking Bad, serie de la que bebe en esencia, pero que ha sabido labrarse su propio camino y ha adquirido personalidad propia, algo siempre complicado y exigente. Las movidas en las que se sumergen los Byrd cada año van a más, y cuando crees que la historia no puede mejorar más, lo hace, y te sorprende con algunas de las decisiones que se van tomando, arriesgadas y valientes al nivel de las grandes ficciones. Ya le dediqué en su momento un artículo, y a él me remito para quien quiera leer más sobre ella. Lo último que os puedo decir es que si erais reacios, sopesadlo y concededle una oportunidad a Ozark, además con el aliciente de que su cuarta será la última, así que no va a extenderse por mucho más tiempo, algo que siempre viene bien antes de que se desmadre demasiado la trama y pierda nivel. 

The Umbrella Academy (Netflix) – María

Adoro esta serie, adoro a Five, adoro al resto de los hermanos y adoro absolutamente todo lo que nos presentan en esta locura de serie. La primera temporada de The Umbrella Academy fue inmejorable, contra todo pronóstico y lógica, la segunda la segunda hizo lo imposible y la mejoró.

No puedo evitar compararla con The Boys, quizás porque la estrenaron el mismo año, quizás porque cada una de ellas es un estreno estrella de una plataforma de streaming o quizás porque en ambas vemos a humanos con capacidades especiales. No lo sé, pero ambas me encantan pese a que ofrecen productos muy distintos. La de Netflix es mucho más alegre y la de Amazon es mucho más oscura, pero The Umbrella Academy hace algo que The Boys no ha conseguido y es que su segunda temporada supere a una primera temporada brillante.

No olvidemos que la primera temporada de The Umbrella Academy es sensacional, nos presenta una serie de personajes magníficos y una trama que engancha de principio a fin, pero la segunda temporada tiene unos primeros 10 minutos que hacen que el espectador se quede con la boca abierta y los ojos como platos; empieza por todo lo alto y después no decae. Es una auténtica locura, es divertida, tiene un ritmo desorbitado y los maravillosos personajes que conocimos en la primera temporada crecen y muestran más facetas que hacen que los queramos aún más. Five sigue siendo el absoluto rey de la galaxia, es un personaje maravilloso, es entrañable y a la par un poco psicópata y da pie a algunas de las mejores escenas de la serie. Pero es que los demás no le quedan muy atrás. Me han encantado las tramas de todos en esta segunda temporada, pues cada uno ha tenido una trama diferenciada con sus historias románticas, sus aventuras, sus luchas de descubrimiento personal, de crecimiento o de lo que sea. Y el final es aún más maravilloso de lo que es el principio y sigo teniendo muchísimas ganas de ver lo que nos puede traer la tercera temporada de esta serie genial que por cierto podéis ver en Netflix. También tenéis disponible en nuestro canal de Youtube un programa dedicado a su segunda entrega.

Antidisturbios (Movistar Plus) – Víctor

Ya el pasado mes de octubre mi compañero Daniel se decantó por ella para lo mejor del mes, y es que esta ficción española producida por Movistar+ destaca entre la, cada vez mayor, cantidad de series autóctonas que parecen haber dado con la tecla para lograr llegar a un público patrio, que cada vez es menos reticente a ver nuestras series.

Esta miniserie creada por Rodrigo Sorogoyen, que ya en 2017 nos deleitaba con la gran El Reino, vuelve a la pequeña pantalla tocando otra vez el tema de la corrupción. Usando como eje un fallido desalojo llevado a cabo por una unidad antidisturbios, una impertérrita agente de asuntos internos, encarnada por una gran Vicky Luengo, tendrá que lidiar con las altas esferas para poder encajar todas las piezas de este complejo caso, cuestión que no le resultará nada fácil.

La miniserie coge mucho de ficciones ajenas pero sin perder la identidad que suelen tener los productos de aquí, con ese toque recio que caracteriza a las series españolas y la crudeza de muchas escenas y diálogos. Si tuviera que elegir un producto local para ver este año tendría dos opciones; una sería Patria, la otra, sin duda, Antidisturbios.

Warrior (Cinemax) – Iván

Warrior arrancó la temporada como la hermana pequeña de Banshee y la ha terminado como posiblemente la mejor serie de acción que hay en emisión a día de hoy. La afirmación es tajante, pero bajo mi punto de vista es totalmente acertada pues pocas series, por no decir ninguna, me han generado tanto adrenalina por minuto como lo ha hecho la ficción de Cinemax en su segunda temporada.

Pero, ¿qué es lo que ha hecho la serie para merecerse semejante honor? Pues aunque uno pueda pensar que todo es frenesí y acción, lo que la ha hecho subir un par de escalones es el tener paciencia y saber generar un caldo de cultivo perfecto para generar una de las explosiones más épicas que se han visto en televisión.

¿Os gustaba Banshee? Mirad Warrior ¿Os gusta la acción? Mirad Warrior ¿Os gustan las artes marciales? Mirad Warrior … Directamente, os guste lo que os guste dadle una oportunidad a Warrior. Y si queréis más razones, ved el programa que le dedicamos a ambas.

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