Review Star Trek Discovery: Far From Home

Review Star Trek Discovery: Far From Home

En la anterior review me pregunté cuánto tendríamos que esperar para volver a ver a la Discovery y a su tripulación, pues bien, una semana ha tardado la serie  en responderme pues el episodio en cuestión está centrado en lo que ocurre con nuestra tripulación favorita tras los eventos de la finale de la segunda temporada. Veamos que le ha deparado a la Discovery esta semana.

Al igual que ocurre con Michael, la salida del agujero de gusano de la Discovery también es bastante accidentado, estrellándose como ella con un planeta que inutiliza toda la nave y la deja varada tanto en un lugar como en un época desconocida. Escudos, motores, comunicaciones … prácticamente todo está muerto y la tripulación capitaneada por Saru se encuentra en una situación en la que debe priorizar que deben reparar antes en vista a su propia supervivencia. Esta situación lleva a que haya una pequeña lucha de poder entre Saru (quien quiere seguir los valores de la federación) y Georgiou  (que básicamente quiere que se hagan las cosas a su manera, es decir, con un derramamiento de sangre).

Mientras que en la nave se llevan a cabo las reparaciones, centradas ante todo por un Stamets recién levantado del coma y Jett formando ambos una extraña pareja, Saru y Tilly van a buscar ayuda a un asentamiento que han descubierto que hay cerca. En ese asentamiento, que es un el típico saloon de película del oeste, después de un primer encontronazo algo turbio, al descubrir que son de la federación reciben ayuda de ellos; sin embargo, todo se complica cuando aparece una especie de banda que parece ser que manda en ese planeta y está liderada por un hombre llamado Zareh (interpretado por Jake Weber, al que le hemos visto en series como Homeland, 13 Reasons Why o Hell on Wheels).

La banda de Zareh toma el local, desvelando que la Discovery es una nave que procede del pasado y contándonos que o aceptan sus condiciones o la su tripulación tiene pocas probabilidades de sobrevivir ya que al caer la noche el planeta se congela por completo, cosa que tras los fallos que tiene la nave convertiría a la Discovery en una tumba. Las reparaciones tampoco es que vayan a las mil maravillas, pues Stamets es incapaz de admitir que no está listo todavía para volver al servicio.

Pero volviendo al saloon, si ya de por si eran pocos los problemas, aparece Georgiou dispuesta a hacer lo de siempre, dejar una ristra de cadáveres detrás solventando por el camino la papeleta de tener a Saru y a Tilly secuestrados por Zareh y sus hombres. También vuelve a mostrar las diferencias de punto de vista entre Saru y Georgiou, quién quería matar a Zareh mientras que él prefiere dejar el destino del bandolero en manos de los habitantes del planeta.

Pese a todo y reparando la nave in-extremis cuando ya iba a ser pasto del hielo, no consiguen escapar del planeta a tiempo y la Discovery es amarrada por un nave que presumiblemente también tiene intención de saquear una reliquia del pasado como quería Zareh … o eso creen ellos, ya que la misteriosa nave que les rescata es la de Michael, quien revela que lleva esperando un año.

Con la revelación de este salto temporal entre ambos episodios, nos despedimos hasta la semana que viene, en la cual tendremos por fin la ansiada reunión de Michael con su tripulación.

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