Especial The 100 (100 episodios): personajes secundarios

Especial The 100 (100 episodios): personajes secundarios

En una serie que ha tenido tanto personaje yendo y viniendo con el paso de las temporadas, ha habido que tomar decisiones con respecto a dónde ubicar a algunos, y dónde trazar la línea. Tanto en este como en otros artículos, hemos acordado en base a cómo queda la situación de la serie tras la conclusión de la sexta temporada; es decir, lo que haya sucedido en la séptima no lo hemos tenido en cuenta a la hora de organizar las diferentes categorías que veréis publicadas en los posts de los próximos días. Para arrancar con este especial por el cierre de serie, y de sus 100 episodios, lo haremos con los secundarios que hemos considerado más importantes. Si veis que falta alguno, o bien está en un artículo posterior, o lo hemos omitido por diferentes razones que no hace falta entrar a valorar. Dicho esto, debajo tenéis nuestra selección de personajes secundarios.

Indra (María)

Adina Porter interpreta a una guerrera que conocimos en la segunda temporada y que ha ido ganando peso y protagonismo a lo largo de la serie convirtiéndose en uno de los personajes más relevantes y con mayor desarrollo de toda la serie. Se nos presentó como una guerrera aguerrida, fuerte y experimentada. Una persona fuerte y con personalidad que sin renunciar a sus lealtades, tenía la suficiente cabeza como para ver más allá de los enfrentamientos y los bandos. Es, posiblemente, uno de los personajes más honorables, de quien casi siempre podemos asumir que hará lo correcto.

Es una de las pocas grounders que siempre estuvo abierta a una alianza con aquellos que vinieron del cielo, aunque su lealtad estaba con los suyos, los habitantes de la tierra. Ayudó a Lincoln cuando hizo falta, y culminó su idea de darle fuerza a esa alianza cuando tomó Octavia como pupila. Indra ha sido siempre fiel a la idea de wonkru y tuvo mucho que ver con el hecho de que Octavia decidiera crear esa extraña civilización aglutinadora de clanes que se creó en el búnker.  Indra pensó que Octavia estaba comportándose de forma excesivamente violenta en su etapa como Blooderina y aún entonces fue leal, si bien siempre antepuso las necesidades de la mayoría.

También se exploró su faceta familiar, en la cuarta temporada nos presentaron a su hija Gaia, si bien las relaciones más interesantes de Indra han sido con Kane y especialmente con Octavia con quien ha tenido una gran relación de amistad que las ha marcado a ambas en el desarrollo de la serie.

Echo (María)

En cambio, si Indra ha tenido una de las mejores evoluciones de la serie y un desarrollo tan complejo como coherente, todo lo contrario es lo que ha sucedido con Echo que ha mutado de agresiva a compasiva, de cabal a trastornada y de sensata a temeraria según convenía a las exigencias del guión. Creo que estamos ante un personaje muy desaprovechado que podría habernos descubierto muchísimas cosas sobre la cultura grounder y sobre su adaptación a wonkru, pero ha pasado desapercibido en una serie que no ha sabido usar a esa guardia real de Azgeda que conocimos en una jaula en la segunda temporada, que se fue al espacio con unos casi desconocidos y que ha terminado aceptando en su cabeza piedras que sirven para desplazar personas y civilizaciones en otros planetas. Es un personaje que debería haber tenido mucho más protagonismo del que le ha sido otorgado.

Es posible que sea el personaje más maltratado de la serie, pues no ha tenido su propia historia sino atisbos de un pasado del que sólo hemos visto un par de flashbacks que servían más como apoyo a otras tramas que a la propia Echo. Ella sólo nos ha servido para justificar las reacciones de los otros, para hacer crecer a los demás y su propia historia nunca ha sido coherente ni ha tenido una evolución lógica.

Su desarrollo, aunque parco, siempre ha estado ligado a Bellamy, pues fue a él a quien conoció atrapado en Mount Weather, fue él quien la salvó y después, aunque la lealtad de Echo siempre estuvo con otros, ambos tuvieron algún tipo de relación especial que culminó cuando Bellamy apartó la idea del suicido de su mente y la animó a marchar al espacio junto a él. Allí intimaron románticamente y aunque esto supuso un hito importante en la evolución del personaje, no ha terminado siendo tan relevante en su camino como podría haberlo sido.

Miller (Daniel)

Lo cierto es que no sé a qué atenerme para hablar de Miller. Fue uno de los personajes que llegó a la Tierra con el resto de presos desde El Arca, pero su desarrollo durante todas estas temporadas ha ido dando tumbos, bajo mi punto de vista. Quizá su mayor lealtad haya sido hacia su pareja, Jackson, cuyo amor ha sido una pieza clave en el desarrollo de ambos personajes durante todos estos episodios. Pero, por lo demás, le hemos visto apoyar algunas causas un tanto discutibles durante el paso de las temporadas.

Sin ir más lejos, en una de las etapas más oscuras de la supervivencia de nuestros protagonistas, el reinado de Blodreina en el búnker, se posicionó junto a ella, mientras lideraba con mano de hierro al reducto de la raza humana que quedaba bajo tierra, a pesar de estar apoyando directamente a una dictadora sanguinaria como fue Octavia. Además, también estuvo del lado de Pike en la tercera entrega, que dividió la colonia del Arca en la Tierra, generando más de un quebradero de cabeza durante todo ese año. 

Pero, realmente, este personaje es fiel reflejo de lo mejor de The 100: a pesar de todo lo que hagan, los motivos que les lleven a perpetrarlos, y las lealtades que vayan generando por el camino, siempre hay margen para la redención, por muy oscuro que sea el camino que hayas atravesado. Miller ha sido uno de esos personajes, cuyo tono de gris tendía a aproximarse más al negro, siempre siendo el soldado que se prestaba para llevar a cabo las misiones más difíciles, y a tomar decisiones que la mayoría de nosotros no seríamos capaces de realizar en toda nuestra vida.

Jackson (Daniel)

Otro de los que conocemos desde el primer día, pero no formó parte de “los cien” originales, sino que llegaría posteriormente a la Tierra. Quizá, sin saberlo, nos encontremos con el secundario cuyo conjunto de habilidades sea de las más preciadas en una ficción con tanto conflicto, las medicinales. 

Este joven doctor siempre fue el apoyo de Abby, la madre de Clarke, no solo en el ámbito laboral, sino en lo personal, aquel en quién confió siempre y que le enseñó todo lo que sabe en la actualidad. Nunca suele estar en el centro de la trama, pero siempre aporta cuando es necesario hacerlo. Si estableciera un paralelismo futbolístico, Jackson podría ser ese jugador que muchos equipos tienen, que no tiene la función de marcar goles ni dar pases de lujo, sino de ser el que está detrás, como si de un coche escoba se tratara, haciendo una labor sucia y desagradecida para que sus compañeros brillen. Jackson ha hecho eso durante toda la serie, colaborar cuando lo necesitaban, y aportar su granito de arena cuando era conveniente, tanto profesional como anímicamente. 

Hablando de apoyos, no me olvido de su relación con Miller, ya que dentro de la ficción sí que es cierto que quizá no sea la que más minutos cope en pantalla, pero puede que sea otra de esas que nos deje los momentos más sencillos y felices de The 100, acostumbrados a tanto drama y tanta muerte, por lo que es de agradecer que la ficción nos haya dado relaciones sentimentales así. 

Emori (Cuervo)

Ahora que me puesto ha pensar fríamente en el personaje de Emori, cuesta asimilar de que forma tan progresiva y disimulada ha ido tomando relevancia en la serie, pues con su rol original seguramente ni siquiera la habríamos tenido en cuenta para este especial, pero de forma totalmente sigilosa cuando nos hemos querido dar cuenta se ha convertido en una de la secundarias más importantes de The 100.

Su evolución y papel ha estado encadenado desde su comienzo a Murphy, llegando a ser ella el elemento que le hizo poner los pies en el suelo y convertirse en un aliado habitual del grupo de Clarke y compañía. Es injusto que en el texto de Emori traiga a Murphy, pero es que no se entiende la evolución de ambos sin su contraparte, ya que la influencia mutua que han sufrido es la clave para que la pareja haya llegado al punto en el que están en el tramo final de la serie.

Y es que Emori siempre ha sido una superviviente, siempre ha sabido a dónde se tenía que arrimar para seguir adelante un día más y eso se puede aplicar perfectamente a la escalada ha pegado dentro de la propia ficción. Emori siempre ha estado ahí, en las sombras desde los primeros años y cuando por fin se puso en primer plano estábamos ya tan acostumbrados a su presencia que ni nos dimos cuenta.

Diyoza (Cuervo)

Como buen fan de Banshee, creo que la primera reacción al ver al personaje fue la de recordar con añoranza aquella gran serie de Cinemax, pero aunque la figura de la propia Ivana Milicevic ensombrezca su personaje al principio, no tardó mucho para que viésemos a Diyoza y no a Anastasia.

Villana de la quinta temporada que poco a poco se ha ido adentrando más en una escala grises a medida que ha ido avanzando su papel en la serie, la cual no deja de ser una evolución bastante común en The 100, pero que para nada ha sido mal llevada ya que la propia serie pese a abusar del recurso siempre ha sabido manejarlo con maestría siendo el caso de Diyoza una más de esos aciertos.

La mercenaria se ha ido ganando el peso en la serie a golpe de metratelleta y mala leche, viéndose inmersa casi siempre en el centro de cualquier evento violento que haya tenido la serie en sus últimas temporadas.

Madi (Víctor)

Madi es un personaje que veríamos por primera vez en la season finale de la cuarta temporada, Praimfaya, tras una elipsis en la que ella y Clarke contemplaban la llegada de una nave espacial llegando a la Tierra tras la anterior catástrofe. Aunque no sería hasta la quinta cuando de verdad conociéramos al personaje y el origen de su relación con Clarke Griffin, y es que desde ese momento se harían casi inseparables.

Para Clarke supuso un cambio importante en sus prioridades; tras quedarse 6 años atrapada en la Tierra, su relación con Madi, a la que conoció días después, fue determinante. Ella se convirtió en un nuevo motivo de esperanza para Clarke, tomándola bajo su ala y llegándola a adoptar como si fuera su propia hija. Eso tendría mucha relevancia a partir de ese momento, ya que muchas decisiones tomadas por Clarke vendrían motivadas por la pequeña Madi, que poco a poco fue convirtiéndose en otra Clarke, adquiriendo muchas de las características de ella.

Madi es una Nightblood, lo que la convirtió en objetivo de muchos enemigos que obligarían a Clarke a tomar medidas drásticas para protegerla. Eso también llevó a momentos tensos entre ellas, influyendo en su relación, pero siempre el amor que existe entre ambas mantuvo la conexión entre ellas.

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