Review Legacies: There's A World Where Your Dreams Came True

Review Legacies: There’s A World Where Your Dreams Came True

He dicho en más de una ocasión que los personajes que más me gustan de Legacies son Hope y Alaric, con mucha diferencia. Cuando dedican mucho tiempo a los secundarios, aunque lo veo normal, no deja de parecerme que es tiempo desaprovechado en desarrollar a personajes que no tienen tanta importancia, o incluso que se roza el relleno, a falta de resultados concretos sobre si van a ser piezas clave en el entramado de la ficción en el futuro. Obviamente, los efectos de darles trasfondo a todos ellos llegarán (si llegan) más adelante, por lo que ahora es justo analizar sus minutos conforme al presente; si son aburridos, pues se dice, y si son útiles para la trama principal, o al menos entretenidos, pues se destaca. Curiosamente, los dos episodios en los que menos ha participado Hope, el 1×06 y el de esta semana, han sido más de lo segundo que de lo primero, y esa es la tónica general de la temporada, tanto si la hija de Klaus ocupa la mayoría de minutos de pantalla, como si no. Vamos con el décimo capítulo.

Ya tenemos a las mellizas Saltzman de vuelta de su viaje europeo. Y con ellas, las pataletas habituales de Lizzie que no he echado nada de menos. De verdad, no os podéis imaginar lo tranquilo que he pasado estos episodios sin tanto melodrama adolescente que, ni viene a cuento, ni suele ser para tanto. Y esta vez hemos visto las consecuencias de que una adolescente inmadura juegue con magia tan poderosa como la de un genio, o una genia en este caso. En serio, el término femenino para describir a un genio creo que no está acuñado en la RAE. Llamad a Pérez Reverte y que les dé un toque para ir corrigiendo estos micromachismos que tenemos tan integrados en nuestro lenguaje. O simplemente es que no habíamos tenido una versión en mujer del genio de Aladdín, porque no me negaréis el parecido entre ambos.

La nueva criatura que reclama la urna es Jinni, que casualmente se pronuncia igual que genio en inglés. Bromas aparte, algo que me gusta de todo el universo The Vampire Diaries es que suelen mostrarnos versiones de criaturas sobrenaturales que no son estereotipos de los modelos clásicos de todas ellas; siempre hay una variante en su naturaleza que las hace distintas a lo que solemos estar acostumbrados tras tanta mitología. Lo típico en el caso de los genios es que suelen conceder tres deseos y regresan a su lámpara, pero en esta ocasión, la genia elige a su objetivo, Lizzie, y resulta que puede concederle todos los deseos que quiera la joven. El problema es que todos los que le solicita, tienen una sola protagonista: Hope.

La obsesión insana de Lizzie hacia Hope la lleva a desear tres cosas distintas, pero siempre con el denominador común de que la hija de Klaus Mikaelson no forme parte de sus vidas. Primero, deseando que nunca hubiera ido a la escuela Salvatore; luego deseando que nunca hubiera existido la escuela; y, finalmente, que Hope nunca hubiera nacido. Lo de «podría ser peor«, se va incrementando con cada nuevo reinicio que solicita Lizzie. Todo mal hubiera sido un buen nombre de episodio, porque la ausencia de la joven Mikaelson en las vidas de Alaric y sus hijas tienen un efecto negativo en todos ellos más que patente, aunque el último escenario es, con diferencia, el más desalentador.

Quizá el episodio me ha gustado tanto porque es una continua lección de humildad para Lizzie: Hope regresa y su padre sigue prestándole atención; su hermana acaba siendo más popular que ella; van a un instituto normal y corriente y tienen que ocultar quiénes son; su padre es una sombra de lo que es Alaric en la actualidad; y, para colmo, acaba descubriendo la verdad sobre el aquelarre del que descienden. Entiendo que quiera la atención de su padre, como toda hija querría de su padre, pero todo este particular via crucis que atraviesa la joven durante el episodio es un aprendizaje a marchas forzadas de todo lo que debería cambiar en su vida, empezando su actitud hacia su padre y Hope, algo que creo que hubiera sido genial que se hubiera mantenido, porque habría supuesto un paso adelante en la personalidad de Lizzie y una forma de que el personaje evolucionara de cara al siguiente tramo de temporada. Pero no ha sido así, al contrario de lo que sucedió cuando desde la ficción se decidió que Hope mantuviera sus recuerdos de la madre de Landon y lo que sucedió en el episodio tras el parón. En su lugar, vamos a tener algo más cruel, que es que no va a recordar nada de lo sucedido, y para colmo, puede acabar repitiendo una de las malas decisiones que tomó en una de las realidades paralelas, la de causar la muerte de su hermana.

En su día, os dije que la alusión al vigesimosegundo cumpleaños de las mellizas se quedó en eso, y que no profundizaría, por si hay algún seguidor que no sabe la historia del aquelarre Géminis. Ya tenemos la “revelación”, y lo cierto es que me parece demasiado duro que Lizzie, tras todo lo que había comprendido y evolucionado en cuestión de cuarenta minutos, a base de unos duros pero efectivos golpes de realidad (aunque no fueran completamente reales), pierda la memoria de todo ese tiempo como consecuencia del último deseo que pide y que libera a la genio, pero generando que nunca se conocieran y, por lo tanto, todo lo que vivieron nunca pasara. Pero con una gran pega: esas vivencias permanecen en el subconsciente, manteniéndose la personalidad de la joven, por lo que cuando las mellizas descubran finalmente que su aquelarre tiene la fea costumbre de incentivar al fratricidio, Lizzie repetirá lo que sucede en la tercera realidad generada por sus deseos, o eso le dice Jinni. Tener a la joven más desquiciada si cabe, siendo incapaz de recordar su tiempo con la genio, creo que es un castigo excesivo, aunque sin duda me parece interesante explorar las consecuencias del momento en el que las chicas averigüen la verdad sobre sus ascendientes.

Nos vamos de parón hasta el 21 de febrero, momento en el que regresará la serie. Pero no todo son malas noticias, ya que la ficción ha sido renovada por una segunda temporada, por lo que el próximo otoño tendremos nuevos episodios, y no nos dejarán colgados si Legacies se despide de esta primera entrega con un cliffhanger bestia. Nos vemos en dos semanas y, como siempre, podéis dejar vuestros comentarios debajo. Un saludo.

PD: me han encantado las menciones a la familia de Damon y Elena.

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