Review Legacies: Maybe I Should Start from the End

Review Legacies: Maybe I Should Start from the End

A diferencia de las sensaciones que me dejó la mid Season Premiere de Arrow el pasado martes, con el capítulo de regreso de Legacies ha sido lo contrario: me ha gustado mucho el episodio, y creo que ha sido uno de los mejores de los que llevamos de serie. Vamos a ver qué ha deparado el octavo capítulo de la temporada.

Curiosamente, este episodio se ha centrado exclusivamente en la trama principal, el misterio de Malivore y la conexión de Landon con todo ello, con Hope y Alaric como protagonistas junto al joven. Precisamente me ha parecido uno de los mejores (si no el mejor) coincidiendo con que no se ha pisado la escuela Salvatore. No yo sé si habrá sido algo fortuito o intencionado, pero Legacies ha cuajado un gran episodio alejándose de todas las tramas adolescentes y típicas que nos dejan todas estas series juveniles, y centrándose de lleno en el misterio de la temporada, Malivore. Ya he reiterado en muchas ocasiones, y si me habéis ido leyendo lo sabréis, que justamente los dos que han llevado el peso del episodio hoy, Hope y Alaric, son mis preferidos de la serie, y los mejores personajes que tiene, de largo. El hecho de darles todo el capítulo a ambos, junto a ahondar más si cabe en la trama global, me ha dejado un gran sabor de boca. De la misma forma que cuando vi el capítulo de regreso de Arrow me dejó dudas sobre hacia dónde se dirige la ficción, con Legacies tengo la certeza de que lo mejor está por llegar, y que en este capítulo hemos avanzado mucho en cuestión de cuarenta minutos escasos.

Road trip mediante por Estados Unidos, Hope y Alaric han ido en busca de Landon tras activarse el brazalete de Hope en la mid Season Finale. Yo pensaba que veríamos algo de Nueva Orleans, y a lo mejor a algún personaje de The Originals, pero desde los responsables de la ficción han preferido que Legacies vaya construyendo su camino y su historia, sin depender tanto de elementos de las otras dos series, al menos de momento, y me parece bien. Creo que la ficción será renovada, entre otras cosas, porque se le ha otorgado una extensión de esta temporada de debut, ya que inicialmente iba a tener trece episodios, y llegaremos hasta los dieciséis. Con esta premisa, aun desconociendo los datos de audiencia, creo que The CW apostará por una nueva entrega de la serie de Hope Mikaelson, y si eso se produce, veo más factible de que personajes, escenarios, o tramas de alguna de sus series predecesoras se aprovechen en Legacies.

Mientras los dos protagonistas llegaban, Landon y la audiencia conocíamos a Seylah, su madre. Lo cierto es que es una lástima lo que sucede con este personaje, porque creo que hubiese sido una incorporación muy interesante, y su presentación en este capítulo me ha gustado mucho. A lo largo del mismo, se nos desvela que ella formaba parte de la organización encargada de custodiar Malivore, que hoy hemos podido ver en acción. No es un pozo en sí, sino más bien una mancha de alquitrán en el suelo con bastante profundidad; eso en cuanto a lo superficial. Lo importante no es haberlo visto, que también. Lo relevante es que se nos ha despejado la duda acerca de dónde viene Landon. Ni más ni menos, ha salido de ahí. Lo que viene siendo el nacimiento de Jesucristo, pero todo lo contrario, como bien señala Alaric. Creo que esas llaves que se necesitan para ir desbloqueando las cerraduras de Malivore la abrirán el camino al que se supone que es el padre de Landon, imagino que un poderoso demonio, o entidad maligna que será el gran enemigo en el futuro. Esa es mi apuesta.

Precisamente nos han presentado la segunda llave, esa urna que tenía la madre de Landon y que ya han ido persiguiendo dos criaturas distintas, el bicho ese negro y el tritón. Al igual que sucedió con el puñal de las narices, esta urna va a traer de cabeza a nuestros protagonistas en los próximo episodios. La pregunta ahora es, ¿cuánto tardarán en llevársela los malos? Porque está claro que, para que la trama avance, Malivore acabará por desbloquearse, así que la urna y la siguiente llave que nos presenten, servirán para introducir nuevos villanos semanales, y para acabar desatando el mal que contiene ese lugar. Qué gracia tendría esto si no sucediera todo esto.

He hecho referencia a que siento que hemos avanzado bastante, a diferencia del ejemplo de Arrow utilizado, y es que Hope recuerda a la madre de Landon, al contrario que el muchacho y Alaric. En otras series, en el momento en el que se les borra la memoria a un personaje en cuestión, muchas veces se pausa esa trama y no se recupera hasta un tiempo después. Aquí tenemos a nuestra protagonista, consciente de todo lo que ha sucedido e informa a Alaric de ello, por lo que lo que ha pasado esta semana no caerá en saco roto, y seguiremos a partir de ahí, dejando a las claras la intención de ir aumentando las revoluciones con cada episodio que pasa. Por lo tanto, todo bien en este aspecto. Dos cosas: la primera, a ver cuánto le dura la alegría a Hope de “formalizar” su relación con Landon (espero que mucho, que la pobre ya ha vivido bastantes dramas); y la segunda, me encanta la química entre Alaric y Hope. Cada escena que comparten en este capítulo me parece estupenda, y siempre hay algún detalle que reseñar, aprovechando un tipo de humor que creo que favorece a la serie y que no teníamos en The Originals y muy de vez en cuando en The Vampire Diaries.

Legacies sigue su progresión a medida que se van emitiendo los episodios, y la evolución sigue un curso más que interesante. Las bases que ha ido asentando poco a poco van cogiendo forma, y lo que se viene tiene pinta de ser mejor que lo visto hasta ahora, por lo que solo hace que tenga más ganas de ver hacia dónde va todo, y qué sorpresas nos tienen guardadas para lo que nos queda de temporada. Nos vemos la semana que viene.

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