Nasdrovia y los vientos del cambio

Nasdrovia y los vientos del cambio

La televisión española está cambiando, se está adaptando a los nuevos tiempos que corren, con tanto jugador en el negocio audiovisual, diferentes formatos y maneras de consumirla: que si lanzamientos completos de entregas, que si un par cada semana, la tradicional de un capítulo cada siete días… Muchas opciones, y muchos implicados en el panorama de la pequeña pantalla, no solo extranjera, sino cada vez más en nuestro país. Acostumbrados a vivirlo a través de las ficciones estadounidenses, principal generador de series a nivel mundial, a muchos les parece extraño que en España, no solo se estén siguiendo estrategias similares, sino que se creen productos que nada tienen que envidiar a muchos que vemos ideados más allá de nuestras fronteras. La prueba es la propia Nasdrovia, una serie que hace diez años, hubiera sido imposible que se estrenara aquí, y menos mal que esto ya no es lo que era.

La crisis de los cuarenta de Edurne (Leonor Watling) y Julián (Hugo Silva), les lleva a plantearse un cambio de vida, y pasan de abogados de éxito a propietarios de un restaurante de cocina rusa, potenciado por un cocinero,  Franky (Luis Bermejo), experto en la gastronomía del país, un tanto peculiar, pero experto en lo que hace. Eso acaba atrayendo la atención de la mafia local, compatriotas de Putin, que escogen el Nasdrovia (nombre del restaurante) como su lugar favorito y centro de operaciones, con todo lo que ello supone. 

Una de las cosas por las que he dicho en el párrafo de apertura que en España empiezan a emular lo bueno de otros países (al menos, en el apartado televisivo), es porque aquí tenemos un reflejo claro de otra ficción sobresaliente, algo que no esconde ni se preocupa en disimular. Hablo, por supuesto, de Fleabag, la creación británica de Phoebe Waller-Bridge, que es una delicia en numerosos apartados, y una de las imprescindibles del panorama televisivo actual. Aquí no está la actriz británica, sino una brillante Leonor Watling, que carga con el peso de la ficción mediante el ya tradicional método de romper la cuarta pared, y dirigirse al espectador directamente para analizar junto a nosotros lo que está pasando, dando su particular punto de vista y hacernos a todos partícipes de sus vivencias en su nuevo proyecto vital. 

Teniendo en cuenta de dónde venimos, de ficciones cómicas (y dramáticas) que superaban la hora de duración semanal, con gags y chascarrillos “typical spanish”, es refrescante encontrarse con el formato que ha escogido Movistar Plus y que es práctica habitual en las sitcom estadounidenses y en comedias americanas e inglesas, por ejemplo: episodios que oscilan entre los veinte y treinta minutos, con un tipo de humor poco habitual en nuestras fronteras, inteligente, negro y absurdo, todo en una mezcla que hace de Nasdrovia uno de los productos más destacados de este mes de noviembre.

Leonor Watling es uno de los elementos clave de la serie, sí, pero otro punto a destacar son los rusos. Madre mía con estos señores. Cada personaje que nos presentan es mejor que el anterior, y las conversaciones y momentos que nos muestran de todos ellos son una absoluta delicia. Nasdrovia, en el apartado interpretativo se luce, pero también es necesario hacer mención al equipo de casting detrás de la selección del elenco de personajes que componen este grupo tan peculiar. Sin ellos, aun con una protagonista tan buena como Watling, la nueva comedia de Movistar Plus no habría llegado a ser tan redonda como lo ha sido. 

No me pagan por este párrafo que les voy a dedicar, pero no escondo que la estrategia que está llevando a cabo Movistar Plus desde que comenzara a crear series de televisión me tiene ganado por completo. No solo están conformando un catálogo de ficciones de lo más interesantes y recomendables, sino que el formato en el que las desarrollan aprovecha lo mejor de cadenas y plataformas foráneas y, in my opinion, son referentes ahora mismo en producción televisiva española, por delante de otros servicios streaming extranjeros que han ido llegando en los últimos años, como Netflix, Amazon y HBO (aunque esta última ha tirado la puerta abajo con Patria y parece que hará lo mismo con 30 Monedas). Si queréis encontrar series españolas diferentes, variadas, y de calidad, posad vuestra mirada en Movistar Plus y sus ficciones; seguramente encontréis alguna producción que os sorprenderá gratamente.

Por terminar ya con Nasdrovia, los seis episodios que componen esta primera entrega se me hicieron cortos, porque disfruté con ellos muchísimo. Como producto cerrado, creo que no queda mal, aunque tal y como termina la temporada, me gustaría que continuase su historia con posteriores entregas. Independientemente de la decisión que tomen por parte de la cadena, es un producto recomendable para aquellos que busquéis una comedia distinta, entretenida, valiente y rompedora. Y ojalá continúen haciéndose en España más productos así. 

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