Review The Punisher, temporada I.

Review The Punisher, temporada I.

Para mi gusto estamos ante una gran serie Netflix, bastante alejada del concepto que hemos ido conociendo a través de las demás series Netlix+Marvel, The Punisher nos ofrece un producto muy distinto, más similar a series como 24 o Homeland que a Daredevil. Una propuesta diferente, pero excelente en sus formas y en el fondo.

The Punisher es una serie de acción, con bastante violencia y una historia de gran envergadura en lo que respecta a los personajes, pero fácil de seguir para el público. Tiene muchísimo ritmo y el desarrollo de la trama es ágil y fluido. Los personajes son interesantes y la factura de la serie es bastante buena.

Recomiendo la serie encarecidamente y a partir de estas lineas voy a comentar detalles de la trama. Si no la has visto, corre a verla.

El protagonista, Frank, es una máquina de matar y nos lo creemos, pero no se han quedado sólo ahí, sino que acertadamente han querido darle una construcción de personaje mucho más compleja. La elección de dotarlo de fondo, algo que hemos ido completando mediante flashbacks, la relación con Curtis y principalmente la amistad con David y su familia es algo que enriquece enormemente al personaje, convirtiéndolo en el protagonista más trabajado de las series Netflix+Marvel. Al menos en mi opinión, pero yo lo he sentido así y es algo que me ha encantado.

 

Lo que más me ha sorprendido de la serie es David Lieberman, no me esperaba que un personaje que en principio parecía tan anodino terminase convirtiéndose en el elemento más cautivador de la serie. Ebon Moss-Bachrach ha sido mi gran descubrimiento. Sé que el actor salía en Girls, pero es una serie que nunca me ha interesado especialmente y desconocía a este tipo, que ha terminado por convertirse en coprotagonista más que en secundario, gracias a su carisma y a la fuerza del personaje que interpreta. Es un personaje sensacional y creo que no soy la única que ha estado más preocupada por si la familia Lieberman se reuniría al final que por cualquier jefe de operaciones especiales traficando con heroína.

Destacada la interpretación de Ebon Moss-Bachrach, quiero comentar que me parece acertadísimo el estudio sobre la amistad que se lleva acabo a través de la relación entre los dos personajes principales, dos hombres unidos por la tragedia que lidian con sus diferentes armas para obtener lo que creen que es justo, que no es otra cosa que tener una vida normal junto a aquellos a quienes aman. La forma en la que Frank Castle ve reflejada a su propia familia en el drama de Micro y el papel que toma como ayudante de Sarah es precioso y sirve para humanizar al justiciero, que sin estas reflexiones sobre la amistad y el amor quedaría como un tipo duro de acción y nada más. Creo que ver a Pete ayudando a Leo y a Zach lo convierte en alguien mucho más entendible e identificable para el espectador medio.

 

La serie no tiene miedo a ser violenta, algunos episodios son extremadamente violentos, lo cual tiene sentido porque el protagonista es un asesino brutal. La serie es violenta porque el protagonista es violento y en ningún momento tratan de endulzar esto. Tampoco intenta ser un producto forzosamente controvertido, no se trata de violencia sin sentido aderezada de más violencia, más bien estamos ante un reflejo real del mundo y de la parte más sórdida del mismo, una visión oscura y terrible pero no por ello menos real o verosímil. Afortunadamente toda esta violencia es deliciosa a los ojos de los espectadores, porque las secuencias de acción y las escenas de lucha son impecables, están perfectamente realizadas y coreografiadas. Felizmente estamos muy lejos de las peleas lamentables que vimos en Iron Fist, esta vez lo han trabajado muy bien y eso se nota.

Frank es un asesino sin escrúpulos que mata gente a diestro y siniestro. Algunas de sus víctimas se lo podrían merecer pero otros son esbirros anónimos u hombres que cumplen sus tareas y a quienes el protagonista aniquila sin la menor de las contemplaciones. Los hombres que envió Billy a por él no merecían ser diezmados de manera cruel, pero el ejército de una sola persona con una calavera pintada en el pecho los fue asesinando de forma terrible uno a uno en una escena genial.

La historia del joven veterano que deriva sus problemas de adaptación al mundo real en terrorismo me parece formidable. Dibujan a un personaje que podría ser entrañable, un chico jovencísimo de aspecto dulce y mirada perdida. Un niño que no entiende al mundo, porque, aunque no nos lo digan expresamente, sabemos que vivió un infierno allá donde sirviera a su país y ahora, de vuelta a casa, no sirve de nada a nadie. El personaje es construido mediante detalles, más que palabras o diálogos, y son esos detalles los que van diciéndonos todo lo que necesitamos saber. Me parece especialmente emotiva la escena que comparte con el padre, cuando llega a casa con las manos manchadas de sangre tras asesinar al veterano mentiroso. Es una imagen triste, angustiosa, dos hombres solos y desesperados frente a un mundo que los ignora. El padre abraza al hijo y le da un beso allá donde puede y el hijo no responde al beso ni al abrazo, pero se deja querer porque desde el primer instante sabemos que lo único que anhela es sentirse amado, algo que podría haber conseguido de forma parcial si Curtis no le hubiera coartado trabajar para Billy.

También me parece sensacional su discusión con el policía que lo detiene sin razón alguna y la admiración que siente por The Punisher. Hay un momento, nada sutil, pero no por obvio menos maravilloso, que dice también muchísimo del chico y es cuando tras asesinar a uno de los hombres de Anvil se para frente a los pájaros enjaulados y lucha por la libertad. La historia de Lewis no es una narración enmarcada y está muy lejos de ser relleno o paja. Sirve como excusa para destapar al mundo que Frank Castle sigue con vida, pero lo verdaderamente relevante es que sirve al propósito de hacernos entender porque Billy, Curtis o Frank son como son, porque viven como viven y mantienen a raya sus demonios, cada uno de la manera en la que puede.

 

 

Curtis se salva a si mismo salvando a los demás, mientras que Billy está completamente perdido y ebrio de poder llena el vacío de su corazón con cosas que puede comprar y entretenimientos o placeres fútiles. Me gusta mucho Billy, la elección de Ben Barnes es impecable porque consigue que veamos al hombre que hay detrás del psicópata.  Me cautiva verlo siempre con un aire triste en los ojos, a través de su mirada puedo ver que está embriagado de culpabilidad y que huye hacia delante porque no conoce otra dirección. Es un mérito formidable del actor, que nos enseña un espíritu mucho más complejo de lo que parece a simple vista a través de las acciones del personaje.

En el lado negativo del casting, me fastidia que el único personaje femenino relevante esté tan poco trabajado y la aproximación al mismo sea tan superficial, obviamente hablo de Dinah Madani y de lo prescindible que resulta. No sé si el problema es Amber Rose Revah o de los guionistas, pero lo cierto es que Madani no brilla en ningún momento y aunque no molesta verla, su arco parece ridículo frente a la gran historia que nos están contando.

Pese a algunos detalles menores, creo que The Punisher es una grandísima serie, que aprovecha de forma inteligente que su personaje no es un súper héroe (ni un héroe en sentido estricto) para alejarse de un mundo que tras la decepción de Luke Cage y Iron Fist había quedado un tanto dañado y aunque se recuperó levemente con The Defenders, creo que la atmósfera de The Punisher requería de un universo algo más realista y cercano al espectador.

Algunos apuntes para terminar:

  • Me pregunto cómo es posible que tanto Frank como Billy reciban las palizas tan brutales que reciben y ni un solo golpe resulte letal. Deberían haber muerto varias veces, sobreviven a los disparos y apuñalamientos porque tienen la suerte de que nunca les tocan órganos vitales (pese a que al red shirt de turno le dan justo en el corazón al primer disparo), pero también sobreviven a las hemorragias internas, septicemia, traumatismos de toda índole y demás.

  • Dinah vive con su madre, lo establecen así en cuanto conocemos al personaje. Pero en varios momentos vemos a Billy comportarse con naturalidad en el dormitorio de Dinah y  … veo un poco raro que siendo él millonario (presumiblemente no es homeless) mantengan relaciones sexuales en casa de la madre de ella.

  • Me sorprendió el animado debate sobre el control de armas, dando voces y argumentos al bando que defiende la Segunda Enmienda, algo bastante poco común en la mayoría de la ficción, que suele no pronunciarse o hacerlo de forma más progresista.

  • No sé si os pasado a vosotros, pero yo aún estoy esperando la aparición de Claire Temple (Rosario Dawson) y su ausencia me tiene muy desconcertada…