Review The Last of Us: Day One
La semana pasada dejábamos a nuestras protagonistas recién llegadas a Seattle, ciudad que acaparará la atención de la serie durante, bueno, un tiempo. Estoy siendo ambiguo porque no sé hasta dónde alcanzará la adaptación con esta temporada, así que simplemente quedaos con que el escenario va a ser este, con toda probabilidad, hasta el final, que llegará el último lunes de mes. Mientras llega, vamos con el 2×04.
Creo que la forma con la que se presenta un personaje en ficción es importante. A ver, no es que sea una obligación que todos y cada uno de los diferentes protagonistas de la obra en cuestión tengan una introducción de nivel, pero si quieres transmitir según qué cosas, sí me parece necesario que impacte, de una forma u otra.
Lo digo por Isaac Dixon, que lo primero que vemos de él es que vuela un camión blindado de FEDRA, que era la organización gubernamental que los Estados Unidos crearon para gestionar el desastre del córdiceps. Este señor parece cansado de la ideología, las formas, las técnicas, puede que todo esto y algo más, u otras razones, pero termina llevándose por delante a ese pelotón para unirse a una mujer que no conocemos tampoco, pero que luego viendo el resto de su participación en el capítulo, podemos intuir que forma parte de WLF, el grupo de Abby y que buscan Ellie y Dina.

Eso fue once años antes de la acción actual. En el presente, tenemos otra escena bastante escalofriante, en la que tortura a un hombre, completamente desnudo, para intentar obtener información sobre su grupo, al que Isaac apoda como “Scars” (cicatrices en inglés), pero que el rehén menciona como Serafitas. Quedaos con este conflicto, porque va a ser importante a futuro, ya que en el marco de la búsqueda de Ellie, nos vamos a meter en el meollo de esta confrontación, como ya hemos vivido hoy en este cuarto capítulo.
Pues con dos escenas, solo con esas, ya podemos ver de la pasta que está hecho Isaac, y está interpretado a las mil maravillas por Jeffrey Wright, al que pudimos ver en otras excelentes series de HBO como Boardwalk Empire o Westworld, y que ya dio voz a este personaje en el videojuego, y ahora en acción real se pone en su piel también. Hay muchas formas de presentar a los personajes en ficción, pero me parece que la de Isaac ha sido fantástica, y estoy deseando ver más de él.
Y en este berenjenal, como decía, se han metido Ellie y Dina. Porque sí, la meta es cargarse a Abby por haber matado a Joel, pero por el camino van a encontrarse una ciudad en pleno conflicto armado entre una organización paramilitar y lo que parece ser un culto religioso por así decirlo, e infectados; muchos.

La parte de ellas ha tenido de todo, y he disfrutado mucho de cada uno de los momentos. Empezando por la adaptación de la escena en la que Ellie toca “Take on Me” con la guitarra, que es uno de los momentos icónicos del videojuego, y una de las escenas más tranquilas y de confort de lo que nos ofrece el mismo; no habrá muchas más, aviso. Para luego continuar con los minutos de tensión y terror en el metro, perseguidas por los infectados, tras escapar por los pelos del pelotón de WLF con el que se habían encontrado. Precedido por el encuentro con esa escenificación bastante grotesca con los cadáveres colgando de sus entrañas, perpetrada por los Serafitas. Vamos, todo muy tranquilo y bonito, ¿a que sí?
Y, claro, no me dejo todo íntimo que comparten. Aunque los espectadores podíamos atar cabos antes, Dina le revela a Ellie que está embarazada, para después acostarse con ella tras ya comprobar de forma fehaciente que Ellie es inmune y no corre peligro, a pesar de haber impedido que a Dina se la zampara un infectado. Es una secuencia de acciones un poco extraña, no en cuanto a lo que siente cada una, que es evidente, sino al timing del proceso: mordedura, tensión, comprobación de que es inmune, revelación de embarazo, polvo. Lo voy a achacar a la adrenalina de tantos peligros que han tenido que evitar en poco tiempo, pero bueno, tampoco voy a incidir más en eso. Salvo los pasos de la secuencia, nada que objetar a todos estos momentos, así como a los posteriores en los que Ellie y Dina hablan del futuro que tienen por delante, con esa familia que afirman querer formar.

Y aquí entra la pregunta: ¿vale la pena llevar a cabo esta venganza, en lugar de marcharse juntas y dejar Seattle atrás? Pues parece que les renta por ahora, porque ambas deciden seguir adelante, y dirigirse hacia su siguiente objetivo, que parece ser el lugar que está explotando en mitad de la ciudad, por supuesto. Siempre es el lugar más tranquilo, ¿verdad?
La semana que viene continuaremos con las aventuras de Ellie y Dina, y por el momento, podéis dejar en comentarios qué os ha parecido este cuarto capítulo. Hasta la próxima.
