Review Arrow: You Have Saved This City

Review Arrow: You Have Saved This City

La séptima entrega del arquero esmeralda ha llegado a su fin. Un año de transición, al que ya se le puede llamar así, que nos ha dejado con más sombras que luces, pero que creo que esta conclusión ha servido para homenajear la figura del gran damnificado de esta temporada, que no es otro que el propio protagonista y el héroe que lo empezó todo, Oliver Queen.

Y digo el gran damnificado porque le hemos tenido relegado a un segundo plano en muchos de los episodios que han formado esta séptima. Eso ha derivado en minutos dedicados a personajes que no han tenido ni la relevancia, ni el carisma, ni el peso dentro de la serie que sí tiene el personaje principal de esta historia, así como fragmentos del futuro, que al menos han sido entretenidos en su mayor parte, y han mantenido el interés hasta casi el final de la temporada, donde han resuelto las cosas demasiado rápido y demasiado bien para mi gusto. Los jóvenes justicieros que nos han querido presentar en esta entrega, temo que sean objeto de deseo por parte de The CW para desarrollar un spin off de Star City en 2040. Visto lo visto, lo veo innecesario. Ha servido para complementar esta entrega, lo han hecho bien, pero salvo Mia, el resto de personajes presentados no me parecen lo suficientemente interesantes como para sostener el peso de una nueva ficción. Por mucho que Katherine McNamara me haya ganado dando vida a la hija de Oliver y Felicity, espero que no den luz verde a una serie con estos protagonistas.

Pero de vuelta a Oliver. Creo que la despedida que nos brindan este año del héroe, de cara al final del episodio, es la adecuada para este hombre que inició su cruzada particular hace tantos años, y que ha provocado todo el desarrollo posterior de series como The Flash, Legends of Tomorrow o Supergirl. Oliver Queen merecía un punto y final a la altura de alguien que lo ha dado todo por la ciudad en la que se crió y quiere, y verle en ese retiro que nos mostraron en su momento en el episodio Star City 2040, con su mujer y su hija recién nacida, es algo que me ha hecho muy feliz. Creo que todas las escenas de él despidiéndose de sus compañeros, del búnker donde ha vivido tantos momentos, y siendo feliz, sin más preocupaciones que la de cambiar los pañales a su niña y acostarla, es un más que digno final del camino para él, y solo por esos minutos ha valido la pena seguir la historia de Oliver durante todos estos años.

Pero claro, el destino no espera, y se tiene que cobrar su deuda. Si recordáis el pasado crossover, Elseworlds (o si no lo visteis en su día), para poner fin a la amenaza del evento, Oliver tuvo que llegar a un acuerdo con The Monitor, esa figura que nos presentó y que auguraba que se avecinaba una crisis en el multiverso. Nuestro héroe descubrió que Barry y Kara iban a morir, pero The Monitor acordó con él que si les ayudaba y les salvaba la vida, Oliver tendría que acudir a su llamada, en el momento que él se lo requiriera. Pero esta información la desconocíamos, aunque nos podíamos imaginar que sería algo así. Y lo que también hemos sabido, y que también se nos ha confirmado, es que Oliver Queen morirá en Crisis en Tierras Infinitas, evento que se lanzará este mismo año. Supongo que el futuro no está fijo en piedra, pero recordemos que en las reglas que nos han presentado en este Arrowverse, hay ciertos eventos invariables en la historia que no se pueden modificar. Entiendo que la muerte de nuestro héroe es uno de esos, y que nos despediremos de él, teniendo en cuenta además que Arrow concluye con su octava temporada, que se emitirá este otoño.

Una entrega final que, viendo cómo acaba esta séptima, no le encuentro sentido. Vería más lógico hacer que Oliver apareciera en el crossover, y el resto de series se desarrollaran, tal y como concluye este curso. Para mí, funciona como final. No quizá como el final que muchos tendrían en la cabeza, pero un final más que digno al fin y al cabo. Arrow no es la mejor serie de la historia. Ha tenido momentos de gran nivel, pero tras la cuarta entrega, firmaba que la ficción de The CW se despidiera con lo que nos ha ofrecido estos tres últimos años, que es cierto que tuvo su pico de más calidad en la quinta, pero estas entregas están muy por encima, in my opinion, de la época más oscura de la ficción (temporadas tres y cuatro). Por lo tanto, me intrigan y me preocupan a partes iguales los últimos nueve episodios de la serie que veremos a partir de otoño, porque uno de los diez que compondrá la temporada final será el del crossover. Tengo mucha curiosidad por ver de qué irá la serie en su última etapa, porque ya enlazaron el presente con el momento del nacimiento de Mia, y la aparición de The Monitor y esa necesidad de que Oliver vaya con él me deja con la duda. Y luego, me preocupa que, tras ese renacimiento de la ficción, lo puedan llegar a estropear con la última parte, aunque el hecho de que reduzcan la trama en nueve episodios me tranquiliza un poco. Siempre he creído que uno de los problemas que ha tenido Arrow durante toda su trayectoria ha sido estar compuesta por temporadas extensas, con el clásico formato de la cadena network americana. Espero que se cumpla el dicho de que menos es más en esta ocasión, y no tiren por la borda tres años de recuperación.

Quiero dedicarle un párrafo a la figura de Felicity, que ha dicho adiós a Arrow tras siete entregas. Empezó siendo una secundaria que aportaba frescura a la ficción, y ha acabado siendo el principal apoyo de Oliver durante su lucha por mantener Star City a salvo. El personaje, que al comienzo de esta serie era un activo valioso, ha pasado por diferentes etapas, como la propia ficción, pero en líneas generales, es innegable que perdemos uno de los pilares de la serie para su despedida este otoño. Me quedo con los mejores momentos de Felicity, que ha demostrado ser una mujer de armas tomar, y que ha sabido manejarse ante las adversidades que se le han presentado por el camino (que no han sido pocas) y ha sido mucho mejor personaje, más valioso y mejor utilizado que la figura de Iris en The Flash, sin ir más lejos. La despedida de esta pareja ha sido dura, pero me ha gustado mucho cómo lo han escenificado. Se nota la química entre los personajes y también entre los actores, algo que es difícil encontrar en muchas producciones. Sin ir más lejos, tienen más química Stephen Amell y Emily Bett Rickards que Grant Gustin y Candice Patton, o incluso que Kit Harington y Emilia Clarke en Game of Thrones. Por todo esto y más, voy a echar de menos a Felicity para el último curso de Arrow, y me intriga también a dónde va con The Monitor (entiendo que a reunirse con Oliver en… ¿el más allá? ¿otra dimensión?). Que le vaya bien a Emily en el futuro.

Por último, quiero criticar un poco a Emiko y su rol como… ¿villana? de esta temporada. Y lo marco como pregunta, porque no me queda claro qué han querido hacer con ella. Es un personaje que podría haber dado mucho más juego, pero que ha sido relegada muchas veces a un tercer plano, y cuando ha llegado el momento de darle más importancia, se ha hecho mal y pensando que la temporada se acababa, y la conclusión me parece precipitada y mal ejecutada. Ojo. Prefiero que le hayan dado el punto y final a que nos metieran el enésimo arco de redención cutre y salchichero, pero me hubiera gustado que la hubieran hecho una enemiga más digna de lo que ha sido. Decíamos de Ricardo Díaz, pero le da mil vueltas a la hermanastra de Oliver, por decir un ejemplo.

Nos vamos de parón hasta dentro de unos meses, cuando retomaremos en este blog las reviews de la temporada final de Arrow, que pese a contar con un final bastante cerrado que podría servir como cierre de la ficción, tendrá nueve episodios más para darle una conclusión, esta vez sí, definitiva. Ha sido un placer como siempre comentar en esta web la séptima temporada de Arrow, y si nada cambia, estaré para darle el adiós a Oliver Queen. Un saludo a todos.

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