Review The 100: The Dying of the Light

Review The 100: The Dying of the Light

La semana próxima por fin nos despediremos de esta escalada de insensatez con la que los guionistas de The 100 nos están castigando y podremos olvidarnos de esta serie. Es una pena, porque si hubiera terminado hace un par de años siempre recordaríamos The 100 con cariño y la recomendaríamos a todos nuestros conocidos… pero no ha sido así. Una serie que ha sido bastante buena e incluso brillante durante algunos años ha terminado convertida en una desfachatez infumable que sólo quiero que termine de una vez.

Y bien… este penúltimo episodio de la serie tampoco ha sido bueno, siguiendo la tónica habitual de los últimos meses. Quizás no ha sido un episodio demasiado malo, es más, incluso podría considerarse por encima de la media en el contexto de esta temporada lamentable. Pero si lo analizamos como penúltimo episodio de la serie, ha sido muy mediocre. Tenemos a cada grupo de personajes en un sitio diferente, tenemos a los discípulos y a nuestros personajes esperando que pase algo que es súper importante y que nadie sabe lo que es, porque aún no se ha desarrollado la idea de La Prueba que determinará el futuro de la humanidad.

También es posible sea necesario tener a los personajes diseminados por el diferentes escenarios para que La Prueba tenga lugar. Quizás es útil que tengamos a gente en Sanctum, en Bardo o incluso en La Tierra, quizás sea necesaria algún tipo de conjunción rara entre planetas para que esa prueba tenga éxito. No lo sabemos, lo que sí está claro es que llegar al último episodio de la serie con esta situación donde nada parece encaminado a su culminación es algo que no me gusta nada.

Mientras que Indra, Gaia y Jordan meditan sobre la fe y la guerra. El pequeño equipo formado por Raven, Jackson y Murphy al rescate de Emori… casi han rescatado el episoido. A estas alturas, cuando casi todos los personajes han perdido su magia, sólo nos queda la pareja de Murphy y Emori para salvar la situación, pues aunque Raven funciona muy bien junto a ellos, también ha flojeado durante la temporada y ha pecado de falta de coherencia.

Por lo demás este ha sido el episodio de Emori, un personaje que comenzó siendo un ser apestado que habían expulsado por su condición física. Un personaje obligado a robar para sobrevivir, un personaje que tardó varias temporadas en confiar en los demás o incluso en si misma y que pasó de ser marcada por su egoísmo a hacer actos bondadosos de forma desinteresada. Emori ha crecido temporada tras temporada y es uno de los pocos personajes que ha presentado un camino claro, sin altibajos y sin pasos atrás. Tanto ella como John han pasado de ser supervivientes rastreros a héroes incuestionables y en este episodio, donde Emori prefiere morir a arriesgar a sus compañeros muestra cuanto ha crecido. Por su parte, Raven, sigue haciendo lo que le da la gana y en lugar de usar el suceso de los mineros muertos por radiación para aprender a respetar las decisiones de los demás y a ser sincera con los otros y consigo misma, continúa tomando la decisión que le parece más acertada confiando tan solo en su propio criterio.

Y Clarke decidiendo acabar con su hija porque ha quedado físicamente discapacitada y no puede moverse tampoco entra dentro de lo esperable, es decir, Clarke asume que la conciencia de Madi está intacta pero decide que ponerle fin a su vida es mejor opción que luchar por mejorarla. Creo que escenas como éstas, que intentan ser desgarradoras, duras y emotivas terminan siendo insulsas por lo absurdo de la premisa. Está bien que Octavia y Clarke vivan juntas algunos momentos y que se acerquen  la una a la otra por el punto en común que representa el amor que profesan a sus dos hijas adoptivas, Hope y Madi, pero no es creíble que Clarke, la que hasta en el momento en el que todo está perdido busca una salida, opte por considerar que la muerte de su hija es la mejor opción. No es propio de Clarke y no es una decisión coherente ni con el personaje ni con la dinámica de la serie. Me parece genial que los guionistas traten de ser desgarradores con escenas que involucren menores de edad, pero hay que hacer que las cosas sean verosímiles y que estén acordes con el desarrollo interno de los personajes, porque al no hacerlo así, sólo vemos a un montón de gente hacer un montón de cosas sin que nada tenga sentido ni conduzca a ninguna parte.

Y la semana próxima por fin terminará esto, no sabemos si transcenderán o no, pero al menos habremos terminado.

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