Review The 100: The Garden

Review The 100: The Garden

Este episodio no se caracteriza por el ritmo endiablado que suele tener la serie, es un episodio pausado que sirve de presentación de un nuevo personaje y de aproximación a una nueva trama. Nos cuentan la vida de Hope hasta el momento en el que su madre y tía Octavia se fueron de su vida, en cuanto aparecieron esos tipos llamados The Disciples que están a las órdenes de un tal Anders y que recibieron la carta en la botella de Octavia como una amenaza o como algo que debían controlar. Por eso se personan allí, las detienen y se las llevan a cualquiera sabe dónde.

No termino de ver claro que separen a los personajes principales (Clarke, Octavia y Bellamy), en tres diferentes tramas, quizás sea un acierto o quizás no, pero es una apuesta muy arriesgada en la temporada final de la serie. Llevamos muchísimo tiempo sin ver a estos tres unidos en un interés común, luchando juntos, siendo un equipo. Después del Praimfayauna Octavia terminó bajo tierra, Clarke en la superficie y el otro sobre el cielo, desde entonces viven en un continúo desastre que los separa constantemente. A lo largo del recorrido de la serie no siempre han estado juntitos en tramas unitarias, desde el primer momento Octavia estuvo un poco al margen y aunque la evolución de Clarke y Bellamy es conjunta, ambos han tejido sus propios caminos, pero estamos en la última temporada y me hubiera gustado verlos por fin unidos luchando por un objetivo común.

Los tres son los pilares fundamentales de la serie y quiero verlos a ellos porque esta va a ser la última temporada en la que los vea y el regusto a despedida es para sentirlo episodio tras episodio, a fuego lento, para disfrutarlo bien y despedirnos en condiciones. Pero parece que la decisión de los guionistas ha sido hacer una trama independiente en esta temporada en lugar de usarla como elemento aglutinador de todas las tramas anteriores con la idea de crear un clímax, o algo así, algo dedicado a los espectadores, algo que resuma, o recuerde, o reviva algún tipo de nostalgia sobre los siete años anteriores.

No estoy criticando el episodio, que me ha gustado bastante, simplemente comparto mi extrañeza ante la idea de que en el primer episodio no aparezcan ni Bellamy ni tampoco Octavia y en el segundo sólo aparezca Octavia y no veamos ni a Bellamy ni a Clarke, aunque los tengamos presentes en el recuerdo constante de Octavia y en la forma en la que relata a la pequeña Hope las aventuras de sus amigos, lo que es, por cierto, un precioso paralelismo con la forma en la que Clarke crió a Madi.

El único llamamiento a la nostalgia ha sido la breve aparición de Becca, por quien Gabriel tenía un crush… comentario tonto que me ha encantado, porque esos detalles aparentemente sin importancia suman al background de la serie. Os recuerdo que Bekka Pramheda es uno de los elementos diferenciadores de la mitología de la serie, es la creadora de A.L.I.E, la primera Comandante de Sangre Nocturna. Su presencia en este episodio nos recuerda que estamos ante la misma serie de siempre, nos une los puntos y nos muestra que todo está relacionado. Son cosas así las que quiero ver esta temporada.

Otra alusión que nos retrotrae al pasado de la serie es la mención de la nave Eligius III, que aparentemente se estrelló en este planeta Alpha. Hubo un único superviviente, Colin Benson, un antiguo conocido de Gabriel y por lo visto también un tipo muy inteligente. Colin Benson fue capaz de descifrar el código para poder desplazarse a través de La Anomalía, pero un prisionero un poco loco que está por allí acaba con toda esperanza cuando en un arrebato de locura rompe el ordenador que Gabriel estaba usando para ver los recuerdos almanenados en el Mind Drive de Benson. Lo que tenemos es un planeta donde el tiempo marcha de forma diferente, cosa que tanto Becca como Colin conocían y que unos tipos usan como prisión, unos tipos que saben viajar a través de la anomalía y que viven en un lugar llamado Bardo.

Esta gente del lugar llamado Bardo, o quizás la civilización que vivía en el lugar que ellos ocupan, descubrió una forma de desplazarse mucho más rápida y eficaz que las naves espaciales, estos puentes entre mundos que también llamamos anomalía son una forma fácil desplazamiento pero juegan con el tiempo y el espacio.

Hasta donde sabemos existen diiversas formas de usar el puente: puede hacerse de forma directa adentrándose en la Anomalía (como lo han hecho la mayoría de los personajes que conocemos, desde Sanctum); también se puede provocar que la Anomalía venga al encuentro en base a un código biométrico cuya piedra Rosetta se encuentra en un búnker bajo la cabaña y para terminar tenemos también unos rastreadores que se insertan dentro del cuerpo y facilitan el viaje, no queda claro el funcionamiento de este «etiquetaje», pero de algún modo que aún desconocemos The Disciples pueden hacer que alguien viaje si es «etiquetado».

La gente de Bardo usan el planeta Beta como prisión, aunque para Charmaine Diyoza significa la libertad y la oportunidad de vivir una vida tranquila, una oportunidad que no había tenido antes.

Es interesante la relación que se establece entre las dos mujeres y la niña. Consiguen criarla hasta los diez años sin figuras masculinas y sin, que sepamos, ninguna relación sentimental. Es muy bonita la dinámica que se establece entre las dos mujeres, Charmaine quiere a Octavia a su lado, pero O quiere volver con Bellamy y decirle que lo perdona y lo comprende. De algún modo tenemos que presuponer que la niña crece sola durante gran parte de su infancia y adolescencia. En algún momento llega esa persona llamada Dev, esa persona que enseña a Hope a pelear, pero hasta entonces Hope estaba sola en ese lugar.

Mientras Echo busca desesperada a Bellamy y Hope intenta descifrar algún misterio que la acerque a su madre, Gabriel siente que ha encontrado la pieza final del puzzle de su vida y se enfrenta a la culminación de toda su obra. Es muy interesante ver como cada cual reacciona de forma diferente a este mundo que es una prisión, que Octavia sintió como tal y que para Charmaine fue lo más parecido al paraíso que ha tenido en su vida.

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