Review The Flash: The Last Temptation of Barry Allen, Part 1

Review The Flash: The Last Temptation of Barry Allen, Part 1

¿Recordáis la semana pasada cuando dije que nos metíamos en un episodio doble que o bien era la pre-crisis definitiva o un último intento de darle algo de relevancia al trama de la temporada? Al final resulta que ha sido un poco ambas tirando más por lo segundo (y no de manera muy acertada). Odio acertar en estas cosas, pero empiezo a tener la sensación de que Rosso hará bueno a Cicada.

No adelantemos acontecimientos y empecemos como la gente normal por el principio, el cliffhanger de la semana pasada en el que Rosso atacaba a Ralph. Bien, pues Rosso gana dejando a Ralph al borde de la muerte, no quedándole otra opción al Team Flash que usar los poderes de curación de Barry para salvarle vía transfusión de sangre … y es aquí donde de verdad empieza un episodio con más de un agujero de guión, ya que la sangre de Ralph estaba contaminada con la Rosso y este aprovecha para intentar manipular a Flash, descubriendo que es Barry en el proceso. ¿Cómo se intenta hacer con el control de Flash? Haciendo que un Barry centrado en la inminente Crisis (están a dos días de que ocurra su desaparición) empiece a alucinar muy fuerte con Rosso, que desea que acepte sus poderes para poder sobrevivir y detener ese esperado evento de dentro de dos semanas.

Nope, esto no es nada creepy y Rosso es de fiar

Antes he dicho que tenía agujeros de guión y creo que es el momento de indagar en porque para mí esta trama está siendo una pérdida total y absoluta de tiempo. La primera es que necesito que me hagan un croquis en la pizarra como los de antes para explicarme cómo coño sabía que iban a utilizar la sangre de Flash para salvar a Ralph y que esta podía salvarle de ser otro zombi al servicio de Rosso; la segunda es que por muy desesperado que esté me parece un insulto al propio personaje de Barry Allen que incluso se llegue a tomar en serio la propuesta de Rosso sabiendo de antemano, que tiene acceso a sus recuerdos y está manipulando todo lo que ve; The Flash no será la ficción con los personajes mejor escritos de la televisión, pero se les presupone un mínimo de inteligencia y tras 6 temporadas al menos deberían tener un mínimo de sentido común como para no creer al villano de turno cuando saben que su principal objetivo es controlarle.

Tenemos a un lado a Barry en Comaland pero sin que su orina sepa a cerveza y en otro a Iris junto con Kamila y Allegra investigando la peligrosa organización que utiliza a la prima de esta última como arma. Pocos avances más en esta subtrama, que sinceramente,  más desarrollada me parecería más interesante que la de Rosso. La verdadera chicha aquí está en que Allegra sabe la verdad sobre todo y no entiende porque Iris se obceca más en otras historias que en salvar a su propio marido, incapaz de entender que tal vez lo último que necesita es darle más vueltas a algo que está lejos de estar en su mano el poder evitarlo.

Fase de aceptación se le llama a esto

¿He hablado de Barry alucinando? Sí ¿Del Team Iris? También … pues solo me queda la revelación final … Que Rosso se ha hecho con el control de Flash y que por fin el villano adopta su nombre en los cómics: Bloodwork.

Ahora bien, para despedirme voy a volver a sacar el látigo con el episodio y explicar porqué en la propia entradilla he comentado que para mi falla como forma de querer dar peso a la trama global de la temporada. Tanto Arrow como The Flash llevan desde septiembre jugando con el crossover de este año en sus tramas, es el evento más esperado de toda la historia del Arrowverso y todos sabemos que quien se enfrente a la Crisis va a ser un Barry Allen en plenas facultades y no un Flash controlado por un villano del tres al cuarto; todo bicho viviente sabe que en menos de un día (en tiempo de la serie) Barry dejará de estar bajo el yugo de Rosso haciendo que un cliffhanger que debería suponer un antes y después dentro de lo que una trama global significa, quede como una anécdota a pie de página de un doble episodio cualquiera. Si esto hubiese ocurrido por obra y gracia de un villano random de autoconclusivo incluso habría quedado mejor, pues todos somos conscientes de que su aportación se reducirá a corto plazo a este par de episodios; en cambio llevan toda la temporada vendiendo a Rosso como la némesis de este año y lo que debería haber sido un jaque mate al Team Flash ha quedado reducido a un gol del honor en tiempo de descuento cuando has perdido por goleada la eliminatoria. Que este cliffhanger me haya provocado un “Pues vale” es para que se lo hagan mirar.

Ya nos queda saber cómo se las arreglará el Team Flash para traer de vuelta a Barry y poder empezar tranquilos por fin la ansiada Crisis en Tierras Infinitas.

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