Review The Walking Dead: The Calm Before 

Review The Walking Dead: The Calm Before 

Alucinante. Menudo subidón de nivel nos está dando la novena temporada, estoy rota por dentro y a la vez estrepitosamente feliz, porque definitivamente The Walking Dead está siendo la serie que fue y la que merece ser. El capitulo de ayer se sitúa como uno de los mejores de la serie, al igual que varios de los que hemos visto en la temporada, convirtiendo a la novena temporada en una de las mejores de la serie e indiscutiblemente en la mejor de los últimos años.

The Calm Before tiene una narración potente, buena fotografía y un excepcional trabajo de interpretación. La dirección corre a cargo de Laura Belsey y el guión es para Geraldine Inoa (éste es su decimoquinto episodio en la serie) y Channing Powell (éste es su decimosexto episodio en la serie).

Esta temporada bebe más del género de terror que las anteriores, es excelente como está escrito el episodio y como la alegría de la feria tiene pequeñas sombras que nos van dirigiendo al terrible final. Eliminar a varios personajes de un plumazo y en un episodio en el que nadie esperaba una muerte ha sido sensacional…

Pero no miremos sólo a los ojos de la muerte, pasan muchas cosas alegres en el episodio: Connie se reúne con su hermana pequeña y tienen una discusión al respecto de la manera en la que abandonó a Kelly para irse a buscar a Henry. Es obligado señalar que la interpretación de ambas es soberbia y que son capaces de expresar muchísimo sin usar las palabras y comunicándose en un lenguaje que la mayoría de los espectadores no comprendemos. Henry y Lydia se dan su último beso y se prometen una primera cita (con cine y todo) que no tienen… bueno, quizás esto no sea muy alegre. Posiblemente el episodio ha sido más oscuro que luminoso y lo único positivo que ha pasado es la afianza de los lazos entre las comunidades y la firma del tratado de cooperación.

Angela Kang lleva siendo una de la cabezas pensantes de la serie desde 2010 y ha tomado muchas malas decisiones, pero de algún modo se está redimiendo esta temporada. Y uno de los pilares de esta redención es que los productores no tengan miedo en eliminar a personajes importantes o a actores de renombre. No me gustó la marcha de Chandler Riggs, creo que era un personaje que necesitábamos seguir viendo crecer, pero con la desaparición de personajes tan queridos como Jesus, Tara o Enid y tan bien introducidos como Ozzy, Tammy Rose y especialmente Henry, creo que puedo perdonar lo que hicieron con Carl.

No hemos visto las últimas palabras de Tara o Enid, no hemos tenido una verdadera despedida de ninguno de estos personajes. No sabemos cómo murió Henry ni hemos visto morir a Tammy Rose… y es infinitamente mejor así. Lo que queda para la imaginación del espectador es mucho más doloroso muchas veces. Además, después de la impactante forma en la que murió Jesus nada podía dejarnos la boca abierta. Nada… salvo ver las cabezas de varios de los personajes marcando el límite de un territorio clavadas en estacas.

La directora Laura Belsey hace un trabajo impecable, esta es la primera ocasión en la que trabaja en The Walking Dead y espero, de corazón, que no sea la última. Hasta el momento Laura Belsey ha hecho algunos episodios destacables en Preacher y diversas series procedimentales, aunque es Arrow de la CW donde más ha trabajado. No me esperaba un trabajo tan excelente de alguien con ese recorrido, pero la dirección de The Calm Before ha sido bastante buena. Destaco sobre el resto la idea de hacer tomas aéreas para aumentar la sensación de desamparo en el momento en el que Michonne, Carol, Daryl, y Yumiko se encuentran franqueados por una barrera de cuerpos de zombies rodeados de multitud de Susurradores. Además creo que esa pelea con los muertos, en la noche, en una zona semi boscosa y complicada está rodada de forma magistral.

También se aprecia un gran trabajo de dirección en las escenas en la feria y especialmente en las tres escenas finales: Alpha demostrándole a Daryl su control sobre una gran horda y culminando con una súplica para que cuide de su hija, no sin después matar al único hombre que la ve llorar; los rostros de Michonne, Carol, Daryl, y Yumiko al descubrir las estacas mientras los espectadores vamos adivinando que cabezas las coronan… con leves visitas a los momentos en los que notan sus ausencias en Kingdom. Y para terminar el sobrecogedor discurso de Siddiq y la última lucha del grupo de personas secuestradas.  Este ha sido el momento en el cual no he podido aguantar las lágrimas.  Avi Nash se luce en el monólogo y lleva a los espectadores a abrazar las ideas que expresa: ahora, más que nunca, queremos que luchen como la comunidad que son. Luchad como lo hicieron Ozzy y sus hombres, Tammy Rose, Henry, Tara Chambers, Enid y los jóvenes de Alexandria.

Y después de la calma llega la tormenta… así que, amigos, temed por vuestros personajes favoritos porque preveo que la season finale de la semana próxima nos hará pasarlo muy mal.

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