Review Legacies: The Boy Who Still Has a Lot of Good to Do

Review Legacies: The Boy Who Still Has a Lot of Good to Do

Raro es el capítulo de Legacies que no me deje satisfecho, una vez acaba el mismo. Las sensaciones que me deja la serie cada semana solo hacen que mejorar con cada capítulo emitido, y aunque esta vez no hayamos tenido nuevo monstruo relacionado con Malivore y hayamos adelantado en la trama principal, ha servido para progresar en otros aspectos, como la evolución de los secundarios y Landon. Vamos con el repaso a este decimotercer episodio.

Como si de un homenaje se tratara a su personaje, en este capítulo dirigido por Paul Wesley (Stefan Salvatore) hemos visto las consecuencias de que un chaval como MG sea un destripador como lo era el hermano menor de Damon. He reiterado en varias ocasiones durante la temporada que hacer a este personaje de la misma condición que Stefan me parecía como si se tratara de una copia barata del mismo, teniendo en cuenta que no hace tanto del final de The Vampire Diaries, y acabamos de empezar Legacies. Se debería construir personajes que tuvieran su propia personalidad y problemas concretos, y no reutilizar los previos, sobre todo sabiendo que se trataba de uno de los protagonistas de la serie madre, y toda esa faceta suya dio mucho juego y sirvió para darle un trasfondo bastante útil para la ficción y para su personaje, y aquí tenemos a un chaval que hace dos días como aquel que dice que murió, y se encuentra con que es proclive a dejarse llevar por esos impulsos tan salvajes, dentro de la propia naturaleza vampírica, que no es precisamente pacífica.

Dicho esto, y aunque sigue pareciéndome forzado el meterle este problema al chaval, ya que se ponen, por lo menos que sirva para algo y le dé más empaque al joven, en este punto de la historia en el que estamos, en el que los secundarios tienen que comenzar a destacar, más allá de apariciones semanales puntuales, de comparsa de los eventos principales. No ha habido nada referente a Malivore esta vez, pero no ha sido necesario para conformar un gran capítulo. La semana pasada destaqué el trabajo de Kaleb y su paso adelante, algo que ha repetido esta vez, aunque él no ha sido el principal protagonista, pero sigue dando muestras de ir ganando importancia dentro de Legacies, y lo visto en el 1×12 y esta vez en el 1×13 me genera optimismo. Con MG me ha pasado algo similar. Por fin creo que se avanza con él, ya que hemos conocido su pasado, de dónde proviene, y todo el tema del destripador se ha ido de madre tras lo ocurrido con su padre, creyente a más no poder y que rechaza todo lo que sea profano de su religión. Darles minutos de calidad a los personajes secundarios hace que una serie crezca, y Legacies lo está consiguiendo con el paso de los episodios.

La importancia de toda esta trama de MG, es que nos ha contado qué sucede con él, Landon y Rafael, cuando el resto de protagonistas viajaba en el episodio anterior. Y es importante porque la excursión que ellos realiza origina que MG se deje llevar por su instinto asesino, Rafael no esté donde debía en plena luna llena, y Landon pague las consecuencias de querer ser un buen amigo, aunque quizá excediéndose más de lo que le tocaba. Landon muere, MG es mordido por Rafael tras su transformación en hombre lobo y casi muere también, y Hope, Alaric y Kaleb descubren todo el pastel junto a los espectadores, que vamos revisitando los momentos pasados tirando de flashbacks que recomponen las piezas del puzle que es la cabeza de Rafael cuando se lo encuentran.

Sinceramente, el haber dejado morir a MG hubiera sido un golpe de efecto tremendo para una serie que acaba de empezar, aunque estaba claro que Hope le terminaría salvando, a pesar de que asesinara a Landon sin piedad, porque es Hope. Si hubiera sido Klaus la clave de su salvación, después de que MG asesinara a un ser querido, no tengo tan claro que el chaval saliera con vida. Creo que matarle ahora habría sido un paso adelante grandísimo en el proceso de madurez de Legacies, pero nos tenemos que conformar con que Landon sea el que palme. Porque no os equivoquéis, Landon muere, y este acontecimiento debería quedarse marcado a fuego en todos los presentes durante el episodio, porque por los actos de los chavales, un chico que reside en la escuela Salvatore termina muriendo. No me gustaría que este hecho pasara inadvertido, tras Landon volver a la vida. Debería hacer mella, principalmente en MG, que ha sido el que ha matado a su compañero, y en el propio Landon, que ha salido airoso, pero por poco.

Landon es un fénix, o eso parece. Era uno de los puntos de la ficción que estaban latentes desde sus inicios, y todo apunta a que la criatura sobrenatural que es Landon es este ser mitológico, conocido por volver a la vida desde sus cenizas. La resurrección creo que les ha quedado bastante chula, y es una forma de ampliar el bestiario del universo The Vampire Diaries, no siempre cayendo en los típicos vampiros, hombres lobo o brujas. Me ha dado que pensar, y puede que en el piloto, tras la explosión del autobús en el que viajaba, también muriera; o al ser un fénix, fuera capaz de sobrevivir precisamente porque es invulnerable al fuego. Igual indagan más en esta cuestión en próximos episodios, pero tampoco me preocupa, simplemente me ha dejado con curiosidad.

Quedan tres capítulos para la conclusión, y ya tenemos otra pieza del puzle resuelta más (o eso parece). Tras no tocar el tema Malivore con este episodio, me imagino que lo retomaremos en el siguiente, porque ya no quedan muchos para que se acabe la entrega actual. En cualquier caso, aplaudo a Legacies por la valentía en su toma de decisiones y por lo que está creciendo cada semana, y espero ansioso el próximo episodio, del que os contaré mis impresiones en la correspondiente review, así que, permaneced atentos. Un saludo.

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