Review Arrow: Emerald Archer

Review Arrow: Emerald Archer

Parece que a la tercera fue la vencida. Tras dos episodios en los que no pasó nada relevante, llegando como en el caso de la semana pasada hasta el punto de ser un capítulo más aburrido que otra cosa, hemos tenido por fin un capítulo interesante, coincidiendo con una efeméride tan destacada como es la de cumplir 150 episodios en antena. Este Emerald Archer marca un nuevo hito en la historia de Arrow, convirtiéndose en otra de las series de The CW que llega a esta cifra. Repasemos lo que ha sucedido esta semana.

Gracias a la emisión de este episodio, he recordado otra plusmarca que tuvimos en Arrow: su episodio cien, coincidiendo con el crossover Heroes v Aliens en la quinta temporada (y que ya comenté en su momento). En su día, me gustó mucho, y a día de hoy, recordándolo, también me gusta. Pero ya en frío es innegable un hecho: no fue un episodio 100 al uso al estar integrado dentro de la trama del cruce anual de series del Arrowverse. No se pudieron dedicar cuarenta minutos a homenajear a la figura de Oliver Queen y su trayectoria durante los noventa y nueve episodios anteriores, como se hace en otras series dado el caso. Lo que protagonizaron los personajes que provenían de Arrow fue una parte muy buena, con un toque de nostalgia necesario en este tipo de capítulos, pero no te daba la sensación de estar ante un episodio de esas características.

En cambio, con este capítulo nº 150 sí que me ha dejado un regusto a homenaje, ese que no tuvimos en su día. Para empezar el nombre, ese Arquero Esmeralda, otro de los sobrenombres con los que se conoce a la figura de Green Arrow, que encabeza un reportaje dentro del capítulo, con el que se pretende mejorar la imagen de Oliver como justiciero de Star City, recabando testimonios de la gente cercana a él. Hemos visto a Quentin, a Sara, a Barry, a Rory (Ragman para los amigos), ¡a Thea! Y más personas que nuestro héroe ha ido conociendo con el paso de los años en la serie, que han querido aportar su granito de arena en este capítulo, dándonos su punto de vista sobre la misión del anterior alcalde de Star City, enfundándose las vestimentas de justiciero al margen de la ley. Además, hemos visto escenas de temporadas pasadas, momentos que pudimos disfrutar en su día y que nos han ofrecido desde otra perspectiva, como los comienzos de Oliver como The Hood, ese testimonio de John diciendo que alguien como el hijo de Robert Queen no podía tener un alter ego semejante, Roy sacrificándose para que Oliver no fuera inculpado (puede que uno de los mejores tramos de la tercera temporada)… El conjunto del capítulo deja la sensación de estar ante un homenaje de verdad a la serie, con la excusa de ese documental para que la opinión pública continúe debatiendo sobre si tener un justiciero (ya no tan enmascarado) al frente de la policía de Star City es algo razonable. Este episodio 150 compensa por el 100 que no tuvimos realmente. Barry tuvo su efeméride hace un par de meses, era de justicia que Oliver lo pudiera disfrutar también.

Apela a la nostalgia porque hemos vuelto a tener un Team Arrow en condiciones. Bueno, el verdadero equipo para mí siempre será el que tuvimos durante las cuatro primeras temporadas, con el trío original al que se unieron poco a poco Roy, Sara, Thea o Laurel, pero bueno, aceptamos pulpo, porque la ocasión lo merecía. Para hacer frente a un villano episódico que a mí personalmente me hubiera gustado disfrutar durante más tiempo, este tal Chimera, Oliver acaba uniendo fuerzas con John, René y Curtis, a los que luego se les uniría Dinah, porque el enemigo era un desafío demasiado grande para una sola persona. Porque aunque haya reiterado en numerosas ocasiones que me gusta ver a Oliver en modo solitario (como en una fase de la temporada pasada), combatiendo el crimen como antaño, también entiendo que la cruzada de nuestro protagonista es algo que no podría haber llegado al punto en el que estamos ahora sin la ayuda de un equipo. De hecho, seamos claros (por si alguien está todavía despistado): Oliver Queen es la razón por la que tenemos al Team Flash y al Team Legends, y diría Supergirl, si no hubiera tenido ese comienzo raro de iniciar su emisión en CBS, volviendo con el rabo entre las piernas a The CW. Pero la chica de acero quizá no habría tenido cadena en la que emitir su serie, de no ser por la existencia de Green Arrow y Flash. La misión de Oliver Queen no es unipersonal, es colectiva, y reunir de nuevo al equipo en Arrow me parece una gran idea para este episodio, aunque ya no sé hasta qué punto lo es de cara al futuro próximo, y a las pruebas me remito.

Hemos tenido un nuevo vistazo al futuro, con Mia de nuevo en pantalla tras su presentación en el 7×08. Y no es Maya, como nos fue presentada, o Blackstar, pseudónimo que aparecía en los archivos de Felicity en 2038; al parecer se llama como se nos menciona esta semana, aunque realmente eso no es lo importante. Lo verdaderamente relevante es que Oliver concluye el episodio mostrando a todo el mundo la Arrowcave, la base desde la que operaron durante tantas temporadas y que se encuentra en el presente abandonada tras el ataque de Ricardo Díaz, y prometiendo que esta vez harían las cosas mejor, que aprenderían de los errores del pasado. Con un simple cambio de escenario, vemos que esa promesa no llegó a término, o al menos no tanto como habría querido nuestro héroe. La base está completamente dejada, como el resto de Star City, devorada por la vegetación y el paso del tiempo, y Mia nos lanza una advertencia: los justicieros fueron la muerte de Star City, y obtuvieron lo que se merecían. No es solo que Oliver y los suyos se supone que fallaron, es que puede que la decisión de la actual alcaldesa de convertir al resto del Team Arrow en agentes de la ley como a Oliver sea la primera piedra en el camino de la ruina de Star City, y acabe produciendo el futuro que estamos viendo desde que arrancó la temporada.

Y aquí hay algo que quería traer a colación (aunque me suena que lo he mencionado antes), pero que estaba dejando un tiempo para analizar a ver si me contestaba la serie, pero aprovecho la ocasión para lanzarlo. Los fragmentos del futuro son de 2038, y conocimos otro futuro de Star City en 2046, cuando el Team Legends viaja a ese punto de la historia en su temporada debut. ¿Forman parte del mismo? Es decir, ocho años después de lo que nos están presentando en esta séptima temporada, ¿tendrán lugar los acontecimientos que vimos en la serie de Sara y compañía? Si es así, en ese 2038, Oliver sigue vivo. Pero existe la posibilidad de que, tanto el Team Legends como Barry, en alguno de sus múltiples estropicios a la línea temporal, hayan modificado el futuro que nos presentaron en la tercera serie del Arrowverse, y se haya generado en consecuencia lo que vemos estas semanas en Arrow. Además, sobre la presencia o no de Oliver en el futuro, recordemos ese supuesto pacto que lleva a cabo con The Monitor en el último crossover, y que a finales de año tendremos Crisis on Infinite Earths, sobre el que se ha pronunciado el presidente de la cadena, diciendo que veremos la muerte de algún personaje importante, y que en mayo podría anunciarse, a pesar de las recientes renovaciones de diez de sus series (entre ellas Arrow), el final del camino de alguna de ellas, incluyendo alguna serie del Arrowverse. Son demasiados indicios que apuntan a lo mismo: los días de Oliver y Arrow están contados, y muestra de ello es el estado en el que se encuentra Star City dentro de veinte años. Nos quedan meses todavía de especulación, pero en mayo son los upfronts, y si se confirma que Arrow tendrá en su octava entrega su despedida, creo que estarían dando por hecho casi al 100% que Oliver morirá en el próximo crossover.

Entretanto, lo importante es centrarse en la actual temporada, en disfrutar de las semanas que nos quedan hasta el final de la misma, y para eso os ofrecemos estas reviews en Casa Spammer. Aquí seguiremos, descubriendo qué sucede con Oliver y los suyos durante los próximos capítulos.

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